Diez bodegas que recuperan variedades de uva olvidadas
La recuperación de variedades de uva que dejaron de cultivarse o quedaron relegadas frente a otras más extendidas está permitiendo a distintas bodegas españolas reivindicar su patrimonio vitícola. Detrás de estos proyectos hay una voluntad de conservar la identidad de cada territorio, recuperar viñedos antiguos y ofrecer vinos con perfiles diferenciados a partir de variedades tradicionales.
Esta apuesta quedó patente en el primer Salón de Variedades Rescatadas, celebrado el 26 de octubre en el Espacio Madrazo de Madrid. El encuentro reunió a bodegas de distintas zonas de España y congregó a más de cien profesionales del sector, que pudieron conocer vinos elaborados con diez variedades recuperadas. Más allá de la cita, los proyectos presentados muestran las distintas motivaciones y caminos que existen para preservar esta diversidad.
Bodegas Virtus: Albillo Mayor
Ubicada en Peñafiel, en la Ribera del Duero, Bodegas Virtus apuesta por el Albillo Mayor procedente de cepas viejas. La bodega presentó un blanco de la añada 2021 elaborado bajo esta denominación de origen y con una crianza que combina dieciséis meses en barricas de roble francés de 300 litros y ocho meses en barricas de 600 litros. Según la información facilitada por la organización del salón, se trata de una apuesta pionera por envejecer esta variedad de viñedo viejo hasta elaborar un Gran Reserva blanco.
Bodegas El Drago: Gual
Desde el norte de Tenerife, Bodegas El Drago trabaja con variedades tradicionales canarias como la Gual, que destaca por su frescura, riqueza aromática y carácter atlántico. La bodega también trabaja con Marmajuelo y Albillo Criollo, otras dos variedades con las que contribuye a preservar la diversidad de la viticultura insular.
Artomaña Txakolina: Hondarrabi Beltza
En la comarca de Ayala, en el noroeste de Álava, Artomaña Txakolina trabaja con Hondarrabi Beltza, una variedad tinta utilizada para elaborar txakolis. Sus vinos combinan notas herbáceas y un marcado carácter frutal, una expresión diferenciada dentro de la producción vitivinícola de la zona.
Bodegas Vivanco: Maturana Tinta
Con sede en Briones, La Rioja, Bodegas Vivanco ha incorporado la Maturana Tinta a su apuesta por las variedades recuperadas. Según la nota de prensa, esta uva se recuperó a finales de la década de 1990. Se caracteriza por una elevada intensidad de color y una marcada expresividad en boca.
Llámalo X: Moribel
El proyecto Llámalo X, ubicado en Villarrobledo (Albacete), tiene entre sus objetivos recuperar viñedos viejos y variedades minoritarias de Castilla-La Mancha. La Moribel forma parte de esta apuesta por las uvas tradicionales y la identidad vitícola del territorio. El proyecto también recurre a las tinajas de la zona para elaborar y envejecer sus vinos, vinculando así la recuperación varietal con prácticas tradicionales de la región.
Pasotismo Wine: Moristel
Desde Barbastro, en la denominación de origen Somontano, Pasotismo Wine trabaja en la recuperación de variedades de la zona desde 1976, antes incluso de la creación de la propia denominación de origen. Su trayectoria refleja cómo la conservación de las uvas tradicionales puede formar parte de un proyecto vitivinícola sostenido en el tiempo.
Cooperativa Viver: Pampolat
En Castellón, la Cooperativa Viver apuesta por la Pampolat, una variedad de escasa intensidad de color y perfil afrutado. Su recuperación contribuye a mantener la diversidad de las uvas tradicionales mediterráneas y a explorar nuevas expresiones enológicas vinculadas al territorio.
Bodegas Valdovinos: Parraleta
Bodegas Valdovinos, en la provincia de Huesca, trabaja con la Parraleta, una variedad tinta aragonesa que estuvo al borde de la desaparición durante la década de 1970. La bodega busca recuperar parte de la historia vitícola de Aragón y poner de manifiesto el potencial de sus variedades tradicionales.
Bodegas Novos: Rojal
Desde La Portera, en la zona de Utiel-Requena, Bodegas Novos apuesta por la Rojal como expresión de su compromiso con la singularidad y la identidad vitícola local. La conservación de esta variedad contribuye a preservar el patrimonio genético de la comarca y a mantener vivas uvas históricas ligadas a su tradición agrícola.
Familia Vega Tolosa: Tardana
La bodega Familia Vega Tolosa ha recuperado la Tardana, una variedad de ciclo de maduración tardío. Esta característica permite retrasar la vendimia y buscar una maduración alcohólica y fenólica adecuada de las bayas. Su recuperación ofrece una alternativa para adaptar las decisiones de cultivo y vendimia a las particularidades de esta uva.











