La Asociación de Viticultura Regenerativa exigirá la certificación ecológica para acceder a los sellos de viticultura regenerativa ORVA y ORVA+
La Asociación de Viticultura Regenerativa (AVR) ha actualizado su estándar de certificación para reforzar los requisitos ambientales e incorporar dos niveles, ORVA y ORVA+, con distintos criterios de manejo del viñedo.
La nueva norma establece que los viñedos deberán contar con certificación ecológica para iniciar el proceso de certificación en viticultura regenerativa. Con este cambio, la asociación fija una base común para su estándar y excluye el uso de productos de síntesis.
La actualización también introduce dos niveles de certificación. ORVA corresponde al nivel estándar, dirigido a explotaciones que cumplen los requisitos básicos de regeneración del suelo y del ecosistema, mientras que ORVA+ identifica el nivel avanzado, destinado a fincas que aplican un mayor número de prácticas regenerativas.
Los criterios técnicos diferencian ambos sellos. Para obtener ORVA, la cubierta vegetal deberá ocupar al menos el 50% de la superficie de producción y la explotación tendrá que aplicar un mínimo de tres prácticas regenerativas. En el caso de ORVA+, la cubierta vegetal deberá alcanzar al menos el 75% de la superficie y será necesario aplicar un mínimo de cinco prácticas.
El nuevo esquema sustituye al sistema anterior y elimina el sello de transición, con el objetivo de simplificar la certificación y facilitar la identificación de los distintos niveles por parte del mercado y los consumidores.
La revisión refuerza asimismo la medición del impacto climático de los viñedos mediante análisis específicos del suelo orientados a calcular la fijación de carbono. Además, incorpora un anexo para nuevas plantaciones que contempla condiciones específicas y posibles flexibilizaciones temporales ante situaciones climáticas adversas, como sequías extremas, lluvias torrenciales u olas de calor. Entre las medidas previstas figuran ajustes en los porcentajes de cubierta vegetal durante los primeros años.
Según Mireia Torres, presidenta de la AVR desde la primavera de 2026, el objetivo es certificar vinos procedentes de viñedos ecológicos que, además, regeneren el entorno y fomenten la biodiversidad.
Las bodegas interesadas en certificar sus vinos y viñedos pueden presentar su solicitud a través de la página web de la Asociación de Viticultura Regenerativa, en el apartado de certificación ORVA.
La Asociación de Viticultura Regenerativa se creó en 2021 para impulsar prácticas vitícolas orientadas a regenerar los suelos, frenar la erosión, fomentar la biodiversidad y mitigar el calentamiento global. La entidad cuenta actualmente con más de 125 socios de nueve países.











