Sumilleres internacionales participan en Terra Alta en una jornada sobre la caracterización de la Garnacha Blanca
La Denominación de Origen Terra Alta reunió a un grupo de sumilleres internacionales en una jornada técnica centrada en el análisis de la Garnacha Blanca y su vinculación con el territorio. La iniciativa forma parte del proyecto GRACTI (Garnacha Terra Alta: Ciencia, Territorio e Identidad), impulsado por la DO Terra Alta e INNOVI para estudiar y definir los atributos diferenciales de esta variedad.
Entre los participantes figuraron profesionales como Guilherme Mantovani, Bruno Xavier, Adam Pawlowski, Ferran Centelles, Bastien Debono, Raimonds Tomsons, Marta Cortizas, David Forer y Nicolas Roché. Durante la jornada analizaron distintos factores relacionados con la producción de la Garnacha Blanca en la comarca, incluyendo los tipos de suelo, las condiciones climáticas y las características enológicas de los vinos elaborados con esta variedad.
La actividad comenzó con una visita a una finca situada en el Coll del Moro, donde se presentó el denominado suelo de panal, uno de los tipos de suelo presentes en la zona de producción. Posteriormente, los participantes realizaron una cata comparativa de vinos procedentes de diferentes áreas y condiciones edafoclimáticas para evaluar la influencia de estos factores en la expresión de la variedad.
La segunda parte de la jornada se desarrolló en la Catedral del Vino de El Pinell de Brai, donde tuvo lugar una cata de definición y un taller de trabajo orientado a identificar las características aromáticas, estructurales y de envejecimiento asociadas a la Garnacha Blanca de la DO Terra Alta. El encuentro también abordó posibles líneas de trabajo para incrementar el conocimiento y la presencia de la variedad en los mercados.
La presidenta de la DO Terra Alta, Rosa Caballé, destacó el valor de realizar este tipo de actividades directamente en la zona de producción. “Es una oportunidad extraordinaria para descubrir nuestra Garnacha Blanca en el lugar donde nace. Queremos que conozcan la DO Terra Alta desde el territorio, que comprendan nuestros suelos, el clima y el paisaje, y cómo todo ello se refleja directamente en la expresión de los vinos. Es la mejor manera de explicar su singularidad”.
La jornada concluyó en el Poble Vell de Corbera d’Ebre con una actividad organizada junto a RIEDEL. Durante el encuentro, varios participantes valoraron el potencial de la variedad. David Forer, Master of Wine y productor en el Priorat, afirmó: “Creo que esto es lo que hace que este sea un lugar perfecto para la Garnacha Blanca: no solo el clima, el suelo y todos los elementos del territorio, sino también el puro deleite de los sabores que encontramos en los vinos, capaces de alcanzar un nivel muy alto”.
Por su parte, Marta Cortizas, sumiller de El Celler de Can Roca y Mejor Sumiller de Cataluña 2024, señaló: “Sin duda, la Garnacha Blanca debería tener una mayor presencia en las mejores cartas del mundo. La Terra Alta tiene mucho que decir: habla de territorio, de historia y de una variedad con muchísimo potencial. Poder catar estos vinos en un espacio como la Catedral del Vino de El Pinell de Brai, junto a grandes profesionales del sector, es una gran oportunidad para descubrir el tesoro que esconde esta región”.
La sesión forma parte del proyecto GRACTI, que cuenta con la participación de INNOVI, la Asociación de Turismo Rural de la Terra Alta y el centro tecnológico Vitec. El proyecto combina investigación científica, análisis sensorial y acciones con profesionales del sector para estudiar el posicionamiento de la Garnacha Blanca de la DO Terra Alta.









