Catalunya impulsa el enoturismo con la creación de la Red de Rutas del Vino
Catalunya ha dado un paso más en la promoción del enoturismo con la creación de la Red de Rutas del Vino de Catalunya, una iniciativa impulsada por la Agencia Catalana de Turismo (ACT) que reúne por primera vez a las nueve rutas del vino activas en el territorio. El proyecto busca reforzar la colaboración entre administraciones y empresas del sector, mejorar la promoción conjunta y consolidar Catalunya como un destino enoturístico de referencia en Europa.
El conseller de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, acudió al acto de presentación de la nueva red, que trabajará en cuatro ámbitos: trabajo en red, estructuración del producto, promoción conjunta y gestión de datos.
“Catalunya es hoy una potencia enoturística, con una oferta de gran calidad que atrae a cientos de miles de visitantes cada año. La Red de Rutas del Vino de Catalunya nos permite explicar al mundo, de manera conjunta y cohesionada, la riqueza de nuestros vinos, paisajes y experiencias. Este es el resultado de un trabajo compartido entre administraciones, equipos técnicos y empresas del sector. Desde el Gobierno reafirmamos nuestro compromiso con este proyecto porque, impulsando el enoturismo, hacemos un mejor turismo para Catalunya”, dijo Sàmper.
La red integra las rutas del vino de Alella, Empordà, Penedès, Pla de Bages, Priorat-Montsant, Tarragona, Terra Alta, Lleida y Conca de Barberà. Entre las acciones previstas figuran la creación de un mapa-guía digital, una nueva imagen de marca, campañas promocionales conjuntas y el desarrollo de una plataforma de análisis de datos enoturísticos impulsada junto a Eurecat.
Según datos de las Rutas del Vino, Catalunya recibe anualmente 700.000 visitantes en bodegas y el impacto directo del enoturismo alcanza los 46 millones de euros. Actualmente, las nueve rutas agrupan 244 bodegas y 633 empresas vinculadas al sector.
Durante el acto, Xavier Lluch, presidente del Consell Comarcal de l'Alt Penedès, destacó que “la Red de Rutas del Vino es una oportunidad para trabajar de forma cooperativa, compartiendo estrategias y proyectos de promoción que posicionen el enoturismo en el mundo. Este es el fruto de muchos años de trabajo de personas y entidades que han creído en el enoturismo como una forma de descubrir un territorio, preservar un paisaje, generar oportunidades, crear actividad económica y, sobre todo, compartir una identidad”.









