El Parlamento Europeo aprueba ayudas al sector vitivinícola y nuevas etiquetas para vinos sin alcohol
El Parlamento aprobó el pasado 10 de febrero una nueva legislación para reforzar la protección del sector vitivinícola europeo, con más fondos para afrontar crisis de mercado y desastres climáticos, así como nuevas normas de etiquetado para vinos sin alcohol o de alcohol reducido.
Las medidas, acordadas con los Estados miembros en diciembre de 2025, buscan responder a los desafíos estructurales que afronta el sector y abrir nuevas oportunidades comerciales.
Entre las novedades figura la habilitación de fondos adicionales para adaptar la producción a la evolución del mercado y un apoyo específico cuando las cosechas resulten dañadas por desastres naturales graves, fenómenos climáticos extremos o brotes de enfermedades vegetales.
El texto prevé también la financiación europea del desbroce —eliminación completa de las raíces en parcelas plantadas de vid— y fija un límite máximo del 25% de contribución nacional por Estado miembro para destinar recursos a la destilación de crisis o a la cosecha en verde, mecanismos utilizados cuando el mercado atraviesa situaciones de exceso de oferta.
La legislación incorpora además un refuerzo del apoyo al enoturismo y contempla una cofinanciación de hasta el 60% para medidas destinadas a impulsar el desarrollo económico en zonas rurales y promover vinos europeos de calidad en terceros países. Los Estados miembros podrán añadir hasta un 30% adicional en el caso de pequeñas y medianas empresas y un 20% para empresas de mayor tamaño.
Entre las acciones subvencionables se incluyen campañas de información y promoción, publicidad, participación en eventos y ferias, así como estudios de mercado.
Nuevas normas para vinos desalcoholizados
El texto, aprobado por amplia mayoría (625 votos a favor, 15 en contra y 11 abstenciones), clarifica el etiquetado de los vinos sometidos a procesos de desalcoholización.
Podrá utilizarse la mención ‘sin alcohol’ acompañada de la expresión ‘0,0%’ cuando la graduación alcohólica no supere el 0,05%.
En el caso de productos con una graduación superior al 0,5% y al menos un 30% inferior a la graduación inicial antes de la desalcoholización, deberán etiquetarse como ‘de alcohol reducido’.
La ponente de la norma, Esther Herranz, señaló que “esta ley representa una respuesta oportuna y eficaz a la crisis que enfrenta el sector vitivinícola” y destacó que la Unión Europea pone a disposición del sector herramientas como fondos para medidas de crisis, mejoras en promoción y mayor cofinanciación para facilitar la adaptación al cambio climático.







