SOLARWINE pone en marcha dos plantas piloto para avanzar hacia una viticultura más sostenible
El Grupo Operativo SOLARWINE, cuyo título completo es ‘Nuevos sistemas agrovoltaicos para la producción inteligente y sostenible de la vid’, ha completado la instalación de dos plantas piloto agrovoltaicas, que en conjunto superan los 1.900 m² de superficie experimental. El objetivo es comprobar la viabilidad técnica y económica de combinar energía solar y viticultura de precisión, evaluando cómo la integración de paneles fotovoltaicos puede influir en el microclima del viñedo, su productividad y su resiliencia frente al cambio climático.
Las instalaciones se han ubicado en dos zonas vitivinícolas muy distintas: 1.000 m² en el viñedo ecológico Mas Rabell de Familia Torres (Sant Martí Sarroca, Penedès) y algo más de 900 m² sobre viñedos de Bobal en Huerto Tornasol (Fuentealbilla, Albacete). La diferencia de condiciones climáticas permitirá comparar resultados y obtener conclusiones más sólidas sobre los beneficios del agrovoltaísmo aplicado a la vid.
SOLARWINE ya cuenta con dos plantas piloto, llegando casi a los 2.000 m² en busca de la producción sostenible y climáticamente inteligente.
Cada piloto cuenta con estructuras de paneles solares elevados a 5 metros, lo que facilita el paso de maquinaria agrícola y abre la puerta a la vendimia mecanizada bajo cubiertas fotovoltaicas, un aspecto innovador en este tipo de proyectos. Se han instalado tanto módulos opacos como bifaciales semitransparentes, en diferentes densidades, con el fin de analizar el impacto del sombreado sobre las vides.
Además, las parcelas están equipadas con una red de sensores edáficos y climáticos, diseñada para monitorizar en tiempo real parámetros agronómicos y energéticos. Este sistema de datos será clave para validar el efecto de la agrovoltaica en la eficiencia del cultivo y de la producción energética.







