El papel de las nanopartículas en el vino: innovaciones y aplicaciones
Un reciente artículo de la experta Agnieszka Mierczynska-Vasilev (AWRI), publicado en la revista ‘Nanomaterials’, aborda el uso emergente de nanopartículas (en particular de oro y plata y nanopartículas magnéticas) como herramientas para optimizar la calidad, la seguridad y la sostenibilidad tanto en el cultivo de la vid como en los procesos de vinificación.
Las propiedades únicas de estas nanopartículas, como su reducido tamaño, su elevada superficie específica y sus características químicas distintivas, les permiten afrontar retos clave del sector. En el ámbito de la viticultura, se ha demostrado su potencial para proteger la vid frente a patógenos, optimizar el rendimiento del viñedo y mejorar la calidad de la uva.
En enología, las nanopartículas están contribuyendo de manera significativa al control microbiológico, a la reducción del deterioro del vino y a la mejora de las técnicas de análisis enológico, lo que redunda en una mayor calidad y seguridad del producto final.
El estudio también pone de relieve la sinergia existente entre los distintos tipos de nanopartículas y sus variadas aplicaciones, que van desde el control microbiano durante la elaboración del vino hasta su incorporación en soluciones innovadoras de envasado. Además, las nanopartículas ofrecen la posibilidad de reducir la dependencia de los agroquímicos y de incrementar la sostenibilidad de la producción vitivinícola, una línea de investigación especialmente prometedora de cara al futuro.
Así, más allá de su función como agentes protectores o analíticos, las nanopartículas de oro, plata y magnéticas abren nuevas posibilidades en el diseño de procesos enológicos más precisos y personalizados. Su capacidad para modular la interacción con compuestos específicos permite, por ejemplo, acelerar procesos de envejecimiento mediante la estimulación de reacciones con polifenoles clave, o eliminar compuestos indeseables sin alterar la integridad sensorial del vino. También se están explorando aplicaciones orientadas al desarrollo de vinos con perfiles organolépticos diferenciados, gracias a una dosificación más eficaz de antioxidantes, taninos u otros aditivos a través de sistemas de liberación controlada.
El campo del envasado y la conservación también se está beneficiando del avance nanotecnológico. Los sensores basados en nanopartículas, integrados en materiales de embalaje inteligentes, permiten monitorizar en tiempo real la evolución del vino y detectar posibles contaminaciones antes de que afecten al producto. Aunque estas soluciones aportan valor añadido y mayor seguridad al consumidor, su implementación requiere superar barreras regulatorias y logísticas, así como asegurar la viabilidad económica de su producción a gran escala. La transición hacia una enología de precisión sustentada en la nanotecnología dependerá, en gran medida, del equilibrio entre innovación, trazabilidad y aceptación normativa.
Con todo, la integración de nanopartículas en viticultura y enología plantea también desafíos regulatorios y de seguridad, entre los que se incluye la posibilidad de que estas partículas puedan migrar al producto final. Por ello, resulta imprescindible avanzar tanto en la investigación como en el desarrollo normativo para garantizar un uso seguro y eficaz de estas tecnologías en el ámbito de la elaboración de vino.






