El sector vitivinícola gallego genera 895 millones de euros y exporta a 103 países
La cadena de valor del vino aporta el 1,1% del PIB de Galicia y mantiene más de 15.600 empleos equivalentes a jornada completa. Un informe de AFI para la OIVE destaca la presencia del viñedo en más de un tercio de los municipios gallegos y el crecimiento de las exportaciones, que superaron los 53,8 millones de euros en 2025.
El sector vitivinícola constituye una actividad de relevancia económica para Galicia, tanto por su contribución al tejido productivo como por su implantación en el medio rural y su proyección internacional. La cadena de valor del vino genera cerca de 895 millones de euros de valor añadido bruto (VAB) en la comunidad autónoma, lo que equivale al 1,1% de su producto interior bruto (PIB), y mantiene 15.625 puestos de trabajo equivalentes a jornada completa.
Estas son algunas de las principales conclusiones del informe ‘La huella socioeconómica del sector vitivinícola en Galicia’, elaborado por Analistas Financieros Internacionales (AFI) para la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), que analiza la capacidad productiva, el impacto económico y la actividad exportadora del sector. El estudio combina datos de 2024 y 2025, según el indicador analizado, y permite dimensionar una actividad que trasciende la producción y elaboración de vino para extenderse al conjunto de la economía gallega.
Una cadena de valor con impacto económico
De los 895 millones de euros de valor añadido bruto generados por la cadena vitivinícola, 480 millones corresponden al efecto directo de la actividad, mientras que el impacto indirecto e inducido aporta otros 415 millones. El análisis incluye las actividades de viticultura, elaboración y comercialización del vino, así como los efectos que estas generan sobre otros sectores económicos.
En términos de empleo, el estudio contabiliza 9.005 puestos de trabajo directos, 4.840 indirectos y 1.780 inducidos. En conjunto, representan el 1,4% del empleo equivalente a jornada completa de Galicia. La metodología empleada por AFI permite así cuantificar no solo los puestos asociados directamente a la actividad vitivinícola, sino también los vinculados a sus relaciones con el resto de la economía.
La dimensión productiva del sector se refleja asimismo en las 24.335 hectáreas dedicadas al cultivo de la vid en Galicia. Pontevedra concentra el 48,2% de esta superficie, seguida de Ourense, con el 33,5%, mientras que A Coruña y Lugo representan el 9,8% y el 8,4%, respectivamente.
El viñedo, vinculado al medio rural
La implantación territorial constituye otro de los rasgos distintivos de la vitivinicultura gallega. El cultivo de la vid está presente en 108 municipios, de los cuales el 62% son rurales. El informe también contabiliza más de 218.000 viticultores en la comunidad, que concentra el 41,2% del total nacional según los datos utilizados en el estudio.
Esta distribución pone de manifiesto la relación entre el viñedo y el tejido económico de las zonas rurales. La actividad vitícola requiere trabajos a lo largo de todo el año y contribuye a mantener actividad productiva en municipios de pequeña dimensión, además de estar vinculada a paisajes y tradiciones que forman parte de la identidad de numerosas comarcas.
La relevancia territorial del sector plantea, al mismo tiempo, el reto de garantizar la continuidad de las explotaciones y la viabilidad económica de las bodegas. La competitividad comercial y la capacidad para generar rentabilidad resultan fundamentales para sostener la actividad en estas zonas y preservar su patrimonio vitícola.
Las exportaciones crecen un 18,1% desde 2018
La proyección internacional es uno de los aspectos destacados del informe. En 2025, las exportaciones vitivinícolas gallegas alcanzaron los 53,8 millones de euros, un 18,1% más que en 2018. Las ventas exteriores se dirigieron a 103 países y contaron con la participación de 536 empresas exportadoras, de las que aproximadamente el 41,2% exportaron productos vitivinícolas de forma regular.
El estudio señala también que las exportaciones a Estados Unidos registraron un crecimiento medio del 7,3% anual entre 2018 y 2025. Esta evolución histórica refleja la consolidación de ese mercado para los vinos gallegos, aunque su elevada participación en las ventas exteriores hace relevante seguir de cerca los cambios comerciales y regulatorios que puedan afectar a las exportaciones.
Un saldo comercial favorable
La actividad vitivinícola gallega mantiene una contribución positiva al comercio exterior. En 2025, el sector registró un superávit comercial de 50,9 millones de euros, un 13,5% superior al de 2018. La diferencia entre exportaciones e importaciones refleja la capacidad de los productos vitivinícolas gallegos para generar ingresos procedentes de los mercados internacionales.











