Félix Solís reduce un 6% la energía necesaria para producir un litro de vino desde 2022
El 99% de la energía consumida por Félix Solís en 2025 procedió de fuentes renovables, mientras que la compañía ha reducido un 6% la electricidad necesaria para elaborar cada litro de producto desde 2022. En el mismo periodo, las emisiones absolutas de alcance 2, asociadas al consumo de electricidad, disminuyeron más de un 90%.
La estrategia energética combina el suministro eléctrico de origen renovable certificado para el conjunto del grupo con la generación propia mediante instalaciones fotovoltaicas. En Valdepeñas, la compañía cuenta con un huerto solar destinado al autoconsumo de la bodega que ocupa una superficie equivalente a siete campos de fútbol y genera actualmente el 24% de la electricidad que consume la instalación, frente al 18% de 2025.
La energía generada por la instalación fotovoltaica equivale aproximadamente al consumo eléctrico anual de 1.000 hogares españoles.
La reducción del consumo energético forma parte también de la estrategia de la compañía. Desde 2022, Félix Solís ha disminuido un 6% la electricidad necesaria para elaborar cada litro de producto mediante la incorporación progresiva de medidas de eficiencia en sus procesos e instalaciones.
“La sostenibilidad no puede entenderse como algo separado de nuestra actividad. Para nosotros significa revisar continuamente cómo producimos, cómo utilizamos la energía y cómo podemos hacer cada proceso más eficiente. El objetivo es reducir nuestro impacto ambiental, pero también construir un modelo productivo más eficiente y preparado para los retos del futuro”, explica Felipe González, responsable de Sostenibilidad y Medio Ambiente de Félix Solís Avantis.
Los avances también se reflejan en la gestión de los residuos. En 2025, más del 98% de los residuos generados por la compañía se destinó a operaciones de valorización, evitando su envío directo a vertedero.
La bodega de Valdepeñas cuenta además con la certificación Sustainable Wineries for Climate Protection (SWfCP) de la Federación Española del Vino, que acredita su gestión en los ámbitos medioambiental, social, económico y de gobernanza.
“Trabajamos para que cada avance tenga un efecto real sobre nuestra actividad. El huerto solar es uno de los proyectos más visibles, pero forma parte de una estrategia más amplia para consumir menos energía, reducir emisiones y hacer cada vez más eficiente nuestro modelo productivo”, concluye González.












