Bodegas Emilio Moro crece un 2% en 2025 y prevé invertir 40 millones de euros hasta 2029
Bodegas Emilio Moro cerró el ejercicio 2025 con un crecimiento del 2% respecto al año anterior, en un contexto marcado por la incertidumbre que atraviesa el sector vitivinícola y por la ralentización del consumo en algunos mercados internacionales. La compañía atribuye esta evolución a la actividad desarrollada en Ribera del Duero y al avance de su proyecto en El Bierzo.
La bodega afronta además una nueva etapa marcada por la remodelación integral de sus instalaciones en Ribera del Duero, un proyecto para el que prevé destinar 40 millones de euros hasta 2029. La iniciativa contempla la renovación de espacios, la mejora de la experiencia enoturística y la incorporación de nuevas áreas destinadas a la divulgación de la cultura del vino.
Cuarta generación de Bodegas Emilio Moro: Alberto Medina Moro, Patricia Sánchez Moro, Héctor Medina Moro, Mario Sánchez Moro.
En el ámbito internacional, Bodegas Emilio Moro mantuvo durante 2025 su presencia en mercados estratégicos como México, EE. UU. y Suiza, al tiempo que continuó explorando oportunidades de crecimiento en Asia. La empresa también reforzó su actividad como distribuidor exclusivo en España de varias bodegas europeas, entre ellas las francesas Boris Champy y Joseph Perrier, así como las italianas Borgogno y Casanova di Neri.
Otro de los ejes de crecimiento de la compañía es su proyecto en El Bierzo. Aunque la bodega inició su actividad en esta denominación de origen en 2016, en los últimos años ha incrementado su peso dentro de la estrategia empresarial del grupo. A sus vinos elaborados con la variedad godello se ha sumado Bestizo, su primera referencia elaborada con uva mencía.
El enoturismo continúa siendo uno de los pilares de la actividad de la empresa. Durante 2025, las instalaciones de Bodegas Emilio Moro recibieron 15.197 visitantes, una cifra que refuerza el papel de la bodega como uno de los destinos enoturísticos más relevantes de la Ribera del Duero. La futura remodelación de sus instalaciones busca precisamente ampliar esta oferta y generar nuevas experiencias vinculadas al vino y al territorio.
La compañía destaca también las medidas desarrolladas en materia de sostenibilidad, entre ellas la reducción de residuos de cartón y papel, el uso de botellas más ligeras y la plantación de 2.000 árboles. Estas actuaciones forman parte de una estrategia orientada a minimizar el impacto ambiental de la actividad y reforzar el vínculo de la bodega con su entorno.









