El sector vitivinícola analiza la innovación genómica para avanzar hacia un viñedo más resiliente y competitivo
La sesión, organizada por INNOVI, AECAVA, IRTA, CRAG y el Ayuntamiento de Sant Sadurní d’Anoia, con el apoyo del Consejo Regulador de la DO Cava, puso el foco en el potencial de las nuevas técnicas genómicas como herramienta estratégica para garantizar la sostenibilidad, la competitividad y la capacidad de adaptación de la viticultura mediterránea.
A lo largo de la jornada se puso de manifiesto que el sector vitivinícola se encuentra inmerso en un cambio de paradigma. Investigadores, técnicos, viticultores y elaboradores coincidieron en que la edición génica ofrece nuevas oportunidades para desarrollar variedades más resistentes al estrés hídrico, las temperaturas extremas y las enfermedades, manteniendo al mismo tiempo la calidad y la identidad propias de los vinos y cavas del territorio. También se remarcó la necesidad de seguir reforzando la investigación aplicada y facilitar una transferencia efectiva del conocimiento científico hacia el sector productor.
Las distintas ponencias abordaron cuestiones relacionadas con la mejora genética vegetal, la adaptación de la vid a los efectos del cambio climático y las aplicaciones prácticas de las nuevas técnicas genómicas. Durante las intervenciones se destacó la importancia de identificar genes de interés agronómico que permitan mejorar la eficiencia y la resiliencia de los cultivos, así como avanzar hacia modelos productivos más sostenibles. Igualmente, se puso de manifiesto la necesidad de disponer de un marco regulador claro y adaptado a la realidad científica actual para facilitar la implementación de estas tecnologías en Europa.
Otro de los aspectos destacados de la jornada fue la reflexión sobre la convivencia entre innovación e identidad territorial. Tanto desde el ámbito científico como desde el sector productor se defendió que la incorporación de nuevas herramientas genómicas debe ir alineada con la preservación de las características varietales y del patrimonio vitivinícola catalán. En este sentido, también se puso en valor el potencial de las variedades PIWI como una vía complementaria para avanzar hacia una viticultura más resiliente y sostenible frente a los retos globales.
La mesa redonda final, bajo el título ‘Viñedo 2036: innovación, sostenibilidad y competitividad sin perder la identidad’, permitió contrastar diferentes visiones entre el mundo de la investigación y el sector productivo. El debate evidenció la necesidad de generar espacios de gobernanza compartida que faciliten la adopción de la innovación en el territorio y ayuden al sector a afrontar los retos futuros con herramientas científicas y tecnológicas sólidas. También se coincidió en la importancia de seguir promoviendo espacios de debate y colaboración entre administración, investigación y empresas del sector.
En las conclusiones de la jornada, Eloi Montcada, clúster manager de INNOVI, remarcó que “la edición génica ya no es una expectativa de futuro, sino una realidad del presente”, destacando que países como Chile, Italia o Francia ya están desarrollando y aplicando estas tecnologías de manera activa. La jornada se clausuró con una mirada compartida hacia una viticultura más resiliente, innovadora y competitiva, capaz de afrontar los retos globales sin perder su identidad ni el valor diferencial del territorio y de sus variedades.
Con esta jornada, las entidades organizadoras reafirman su compromiso con la promoción de la innovación y la transferencia de conocimiento al sector vitivinícola, impulsando espacios de debate y reflexión que contribuyan a preparar el viñedo catalán ante los grandes retos ambientales, sociales y económicos de los próximos años. El encuentro también sirvió para consolidar la necesidad de seguir generando alianzas entre centros de investigación, administraciones y sector productivo para acelerar la adopción de soluciones innovadoras que garanticen el futuro de la viticultura catalana.











