El sector refuerza la promoción, el apoyo institucional y lapresencia en EE UU para mantener su competitividad pese al contexto arancelario
Promoción, apoyo y presencia in situ: las claves del vino para mantenerse en EE UU
Seguimiento personalizado por parte del ICEX, campañas de promoción y equilibrio por parte de las empresas definen este contexto para el vino español.
Entre los últimos acontecimientos, el pasado febrero la Corte Suprema de Estados Unidos declaró "ilegal" el gravámen del 15% a los socios comerciales impuesto por EE UU a los productos importados.
Este país fue el primer importador de vino español en valor fuera de la Unión Europea (UE) en 2025, con un total de 331 millones de euros, pese a haber reducido un 15% sus importaciones, de acuerdo al último informe de exportaciones de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE).
Como ejemplo, esta misma semana se ha hecho público que Estados Unidos se mantuvo en 2025 como segundo mercado para el cava de Freixenet por volumen de botellas vendidas a pesar de los aranceles, que sí tuvieron "impacto" sobre la demanda.
Apoyo y promoción desde España
La directora de Industria Alimentaria de España Exportaciones y Inversiones (ICEX), María Naranjo, explica que desde la entidad pública han hecho “un seguimiento personalizado de las empresas más afectadas”.
Para ello, se puso en marcha el programa ICEX 500 para estar en contacto telefónico y estar al tanto de qué necesitaban las entidades y aprobar un plan de actividades para este año que tiene “muy presente” el impacto de estas medidas y cómo pueden atenuarlas.
Incluye medidas para empresas que ya están en Estados Unidos y para aquellas que buscan mercados alternativos, como un apoyo específico con la campaña Eat Spain, Drink Spain dirigida a los consumidores finales para transmitir la “excelencia de los productos españoles”.
También han reforzado la presencia española en la feria de producto goumert Summer Fancy Food a la vez que analizan el potencial de nuevo nichos y mercados de oportunidad como el latino.
En cuanto a la promoción, desde ICEX han puesto en marcha una iniciativa para las empresas más pequeñas, que tiene “mucha importancia”, pues es atraer a los compradores internacionales a las principales ferias en España.
El tejido vitivinícola español en EE UU
Y el tejido empresarial español también se está reforzando su posición para mantenerse en este mercado como por ejemplo, la bodega Juvé & Camps, que se ha incorporado al portafolio del importador de vinos de alta gama estadounidense Vinamericas.
Con ello buscan liderar la categoría de espumosos premium españoles en el país y seguir “reforzando su presencia en un mercado estratégico”, indica el director de exportación, Joaquim Blasco.
Pues Estados Unidos sigue siendo un mercado “clave para el vino español“aunque el contexto actual obliga a operar”con prudencia y gran capacidad de adaptación”.
En general, “el sector está haciendo un esfuerzo importante para preservar su competitividad, y mantener su posicionamiento”, dice.
Para Blasco, el sector está buscando “un equilibrio” entre los distintos eslabones de la cadena con el objetivo de minimizar el impacto del consumidor final y al mismo tiempo preservar la viabilidad de las operaciones.
Otro ejemplo es Bodegas Manzanos, que cuenta con la oficina Manzanos Wines US en Miami (Florida) desde donde importan sus vinos españoles.
Se trata de un mercado que supone el 32% de volumen empresarial con más de 3 millones de botellas vendidas en EE UU, y por el que siguen apostando “firmemente”, ya que es uno de sus mercados estratégicos “a largo plazo”, donde a pesar del contexto actual mantienen su compromiso comercial y de marca.
Fernández destaca que en la mayoría de los casos están asumiendo aproximadamente “el 50%" del impacto de los aranceles junto con sus importadores, con el objetivo de no trasladar ”íntegramente” el incremento de costes al consumidor final y así “preservar la competitividad de nuestros vinos en el mercado”, añade.











