Un lavado de cara que cambia también lo que hay dentro
La bodega Barón de Ley ha renovado la imagen de dos de sus vinos más reconocibles, blanco y rosado, con un rediseño que introduce la botella tipo borgoña y una etiqueta de estética más sobria. El cambio afecta tanto al aspecto visual como, en el caso del blanco, a su composición.
El blanco de la añada 2025 incorpora por primera vez variedades como Sauvignon Blanc y Verdejo. Estas se suman a una base dominada por Viura (50%) y Garnacha Blanca (10%), configurando un coupage en el que las nuevas uvas representan el 40% restante.
Según la información facilitada, esta combinación busca intensificar el perfil aromático del vino, con presencia de notas cítricas y matices exóticos. En boca se describe como equilibrado, con frescura y cierta untuosidad, manteniendo un carácter accesible.
Nueva presentación de los vinos blanco y rosado de Barón de Ley con botella borgoña y etiqueta rediseñada.
El rosado 2025 mantiene el Tempranillo como variedad principal (60%), elaborado mediante sangrado. Se completa con Garnacha (30%) y Graciano (10%), procedente de prensado.
El resultado es un vino de color frambuesa con reflejos violáceos, donde predominan aromas de fruta roja y notas florales. En boca presenta un perfil fresco y estructurado, en línea con el estilo habitual de los rosados de la denominación.










