Nace VeG Wine, un sello para verificar que el vino es vegano
CONFICERT ya ha presentando el sello VeG Wine, un esquema de certificación específico para el sector vitivinícola que valida, mediante criterios técnicos, que un vino embotellado es apto para el consumidor vegano. El nuevo sello nace con el objetivo de aportar mayor transparencia en un mercado en el que el término ‘vegano’ suele utilizarse como autodeclaración sin supervisión externa.
Según la organización, la certificación no solo garantiza la ausencia de derivados animales en el producto final, sino también el no uso de fuerza animal durante el proceso productivo y el control de plagas conforme a principios veganos. El esquema evalúa de forma integral todas las fases, desde la gestión de materias primas en el viñedo hasta el embotellado, incluyendo la supervisión de coadyuvantes tecnológicos y clarificantes empleados en bodega.
ACERTA, entidad de certificación española y miembro fundador de CONFICERT, ya ha sido autorizada para comenzar a auditar bodegas conforme a los requisitos de VeG Wine, tras superar el proceso de habilitación establecido por la asociación.
El estándar se estructura en seis capítulos que suman 37 requisitos específicos. Entre ellos figuran el cumplimiento normativo y la formación del personal; el control de materias primas y procesos; los sistemas de autocontrol y trazabilidad; las directrices para un etiquetado veraz; la revisión de subcontratistas, cuando existan, y los criterios aplicables a operadores multisitio o grupos de operadores.
Daniel González, CEO de CONFICERT y director de Desarrollo Corporativo de ACERTA, señala que “VeG Wine no es solo una etiqueta; es un compromiso con la transparencia. Buscamos que el consumidor vegano pueda elegir con total seguridad, sabiendo que detrás de cada copa hay un proceso auditado y profesional”.
Desde el punto de vista empresarial, la certificación se plantea como una herramienta de diferenciación para las bodegas en un nicho de mercado en crecimiento. Entre los argumentos que destacan sus impulsores figura la protección frente a prácticas de greenwashing, al tratarse de una certificación otorgada por entidades independientes, así como el acceso a nuevos segmentos de consumidores que demandan productos alineados con criterios veganos.








