La clave del éxito del formato bag in box es la protección del oro líquido de la oxidación
Envase bag in box, una alternativa sostenible y óptima para la conservación del aceite de oliva
El envase bag in box se ha consolidado como solución en la industria del aceite de oliva gracias a su combinación de eficiencia y funcionalidad. Además de evitar la oxidación del producto una vez abierto, facilita transporte y almacenamiento reduciendo costes logísticos. En sostenibilidad, presenta una huella de carbono inferior frente a envases.
Las nuevas demandas del consumidor, junto con la apuesta por la calidad y la conservación, han impulsado la evolución de los envases para aceite de oliva. En este contexto, el formato bag in box se consolida como una solución sólida capaz de aportar calidad, eficiencia y sostenibilidad. Su uso se ha extendido en las almazaras, con formatos habituales de 2L, 3L y 5L para consumo doméstico, y de 10L y 20L orientados al canal Horeca.
Protección óptima del aceite
La clave del éxito del formato bag in box reside en su capacidad para preservar el aceite frente a la oxidación. El sistema combina una bolsa metalizada que lo protege del aire y la luz con un grifo dosificador. Al dispensarse el aceite por gravedad, la bolsa se contrae evitando la entrada de aire y, por tanto, evita la oxidación del producto. De este modo, se mantiene en condiciones óptimas incluso meses después de su apertura. La bolsa está compuesta por un film interno de polietileno y un film externo de poliéster metalizado PET-MET que actúa como barrera frente a luz y oxígeno. Existen distintos grifos según uso.
Fácil transporte y más sostenible
Las ventajas del formato bag in box también se reflejan en la logística y el impacto ambiental. Es apilable y ligero, lo que lo hace óptimo para almacenamiento y transporte. Las cajas exteriores permiten desarrollar diseños atractivos y diferenciadores, cada vez más relevantes en el punto de venta. Por otro lado, el bag in box destaca por su sostenibilidad, al combinar cartón y una bolsa con muy poco plástico en relación a su capacidad, logrando una huella de carbono muy inferior a otros envases alternativos. Esta eficiencia en materiales y logística lo convierte en una opción alineada con las crecientes exigencias medioambientales del mercado y consumidores.
Cartobol, un actor clave en el impulso del formato bag in box
Cartobol introdujo este formato en España en 1983, marcando un punto de inflexión en la manera de envasar y conservar líquidos alimentarios. Desde entonces, ha desempeñado un papel clave en su desarrollo y consolidación en el mercado. La empresa ofrece soluciones integrales que abarcan desde bolsas y cajas hasta sistemas de llenado. Además de diseñar y fabricar máquinas llenadoras, dispone de amplios stocks con diseños genéricos para aceite de oliva. Asimismo, ofrece opciones totalmente personalizadas que permiten a cada marca reforzar su identidad, diferenciarse y adaptarse a las nuevas exigencias de un mercado cada vez más competitivo.




























