"La calidad de los materiales y una rápida respuesta ante un aviso de avería son dos factores fundamentales para garantizar el buen funcionamiento diario"
Entrevista a Francisco J. Jiménez Haro, ingeniero Técnico-Comercial de Treico
Si la recepción y limpieza de patio falla, el proceso entero de obtención del aceite queda afectado. Así de importante es controlar los parámetros que afectan la entrada de aceituna a las máquinas. Francisco J. Jiménez Haro, ingeniero Técnico-Comercial de Treico nos explica cómo las soluciones que desarrollan pueden evitar los puntos más delicados en la producción.
La recepción y limpieza de patio ha sido tradicionalmente una de las fases menos desarrolladas tecnológicamente en la almazara. ¿Qué limitaciones siguen existiendo hoy en esta parte del proceso?
Pero es cierto que el patio es donde se lleva a cabo una parte especialmente complicada del proceso, ya que su objetivo es dejar el producto en las mejores condiciones para que el proceso posterior pueda lograrse un aceite de buena calidad. Por lo tanto, las máquinas que se utilizan han de ser robustas, de gran eficiencia y con sistemas poco complejos que aseguren un buen volumen de trabajo diario con el menor mantenimiento posible. Por esto motivo este tipo de máquinas se actualizan constantemente.
¿Cuál es el paso más delicado del proceso de recepción y limpieza de patio, y dónde puede aportar más valor la maquinaria?
El primero es la zona de descarga, donde se acopia rápidamente una gran cantidad de material con muchísimas impurezas. En esta zona, además de analizar cómo agilizar la descarga, se trabaja para llevarlo acabo de la manera más segura.
¿Qué parámetros son clave para mejorar la eficacia de la limpieza del fruto en patio?
Pero, si nos centramos en la maquinaria del patio de limpieza, considero que el diseño de la maquinaria (aspecto que mejoramos cada año) y su calidad, tanto en materiales como en accesorios, son dos parámetros determinantes para garantizar el buen comportamiento de todos los elementos.
Otro punto clave, que en Treico tenemos muy bien desarrollado, es un elemento llamado 'transportador cribador'. Es un accesorio que aconsejamos incorporar a la limpiadora y que ofrece un gran resultado previo a la limpieza y lavado.
Por último, otros parámetros también importantes son un correcto soplado y un lavado y escurrido de aceituna tan ajustados como sea posible.




























