"El punto más delicado no es una fase mecánica concreta, sino la gestión de los tiempos muertos y la continuidad del proceso"
Entrevista a Juan Manuel Gutiérrez, director Comercial de Ildefonso Rosa Ramírez e hijos (JAR)
Si la recepción y limpieza de patio falla, el proceso entero de obtención del aceite queda afectado. Así de importante es controlar los parámetros que afectan la entrada de aceituna a las máquinas. Juan Manuel Gutiérrez, director Comercial de JAR nos explica cómo las soluciones que desarrollan pueden evitar los puntos más delicados en la producción.
La recepción y limpieza de patio ha sido tradicionalmente una de las fases menos desarrolladas tecnológicamente en la almazara. ¿Qué limitaciones siguen existiendo hoy en esta parte del proceso?
Esta evolución ha transformado también el rol de los operarios. Gracias a la automatización integral, los sistemas actuales funcionan prácticamente sin ajuste de los operarios, simplificando el control y reduciendo el esfuerzo físico. Respecto a limitaciones críticas como el almacenamiento de aceituna mojada, aplicamos innovaciones como el lavado selectivo: solo se lava la fracción de la partida que realmente contiene impurezas. Esto evita mojar innecesariamente el fruto limpio, reduciendo drásticamente los riesgos de degradación en la tolva.
¿Cuál es el paso más delicado del proceso de recepción y limpieza de patio y dónde puede aportar más valor la maquinaria?
Otro valor fundamental es la robustez y sencillez. En plena campaña, cada hora de parada es una pérdida directa. Por ello, apostamos por mecanismos sencillos y extremadamente fiables para que las incidencias sean mínimas. En caso de avería, nuestro sistema es el más rápido de reparar del mercado. Al eliminar complejidades innecesarias, garantizamos una respuesta inmediata.
¿Qué parámetros son clave para mejorar la eficacia de la limpieza del fruto en patio?
Para que la limpieza sea real y no un simple “tránsito”, nos centramos en parámetros que marcan la diferencia diaria:
- Caudal de aire preciso: Capacidad de separar la hoja y el “ramón” sin arrastrar el fruto pequeño, permitiendo una recolección más ágil en origen.
- Homogeneidad del flujo: La aceituna debe entrar de forma expandida para que cada fruto se exponga correctamente a los elementos de limpieza.
- Simplicidad de ajuste: La eficacia se consigue cuando el operario puede regular la máquina de forma rápida según la variedad o el estado de la partida (seca o húmeda). Un sistema que nadie sabe regular acaba siendo ineficiente.




























