Una copia del material permanece en el Centro de Recursos Fitogenéticos del INIA-CSIC
El olivo entra por primera vez en el mayor banco mundial de semillas
La Bóveda Global de Semillas de Svalbard, en Noruega, conserva desde esta semana semillas de 50 variedades de olivo procedentes del Banco de Germoplasma Mundial de la Universidad de Córdoba (UCO). Es la primera vez que esta especie se incorpora a este depósito internacional.
La iniciativa surge del proyecto europeo GEN4OLIVE y cuenta con la colaboración del Consejo Oleícola Internacional y del INIA-CSIC. El objetivo es proteger la diversidad genética del olivo ante riesgos como el cambio climático, plagas o crisis que afecten a los bancos nacionales.
Cómo funciona el depósito
Las semillas se almacenan a −18 °C en cámaras subterráneas excavadas en permafrost. Desde 2008, el centro ha reunido alrededor de 1.300 millones de muestras de unas 7.000 especies.
Un proceso adaptado al olivo
Una copia del material permanece en el Centro de Recursos Fitogenéticos del INIA-CSIC, tal y como exige el protocolo del banco mundial. El depósito no implica cesión de derechos: la titularidad genética sigue en manos del banco de origen.
La incorporación del olivo refuerza la conservación de un cultivo clave para la agricultura mediterránea y la seguridad alimentaria.



























