Evolución de precios: ¿Qué carnes suben más en 2025?
El Índice de Precios de Consumo (IPC) del Instituto Nacional de Estadística (INE) confirma que 2025 dejó una evolución desigual en los precios del sector cárnico, con un producto claramente a la cabeza: la carne de vacuno, que cerró el año con un incremento acumulado del 17,2%, el más elevado de todas las categorías cárnicas analizadas.
Por detrás, aunque a bastante distancia, aparecen subidas relevantes en otros segmentos. Es el caso de los despojos comestibles, cuyo índice avanzó un 7,8% en el conjunto del año, una variación destacable pese a tratarse de una categoría con un peso comercial más limitado en la compra habitual de los hogares.
También la carne de ovino y caprino terminó 2025 con un saldo claramente positivo: +7,4%. Este resultado llega después de un arranque de año a la baja —con un descenso del 3,2% entre enero y abril— y una posterior recuperación intensa a partir del segundo trimestre. De hecho, desde finales de abril el repunte acumulado supera el 10%, lo que evidencia un cambio de tendencia marcado en la segunda parte del ejercicio.
En el bloque de incrementos moderados se sitúan otras partidas del sector. La categoría de otras carnes anotó un avance del 5,8% y la carne de ave registró una subida del 3,9%, tras un inicio estable y un encarecimiento progresivo desde marzo.
El porcino, la excepción del año
Frente a este escenario, el porcino fue el producto que mostró un comportamiento más estable. Tras una ligera corrección a la baja en el primer trimestre, los precios se mantuvieron sin grandes cambios durante el resto del año, hasta cerrar diciembre con un nuevo descenso. Esta evolución coincidió con un contexto de mayor disponibilidad en el mercado nacional, derivado del brote de Peste Porcina Africana (PPA) y el ajuste de destinos de exportación al reducirse los mercados accesibles.
Los elaborados también suben
La presión inflacionaria alcanzó igualmente a los productos transformados. Los cárnicos secos y ahumados —donde se incluyen elaboraciones como jamón y embutidos— acumularon una subida del 5,3% en el año. En paralelo, la categoría de otros preparados cárnicos avanzó un 5,6%, consolidando el incremento de precios también en este segmento de mayor valor añadido.
| Categoría cárnica | Variación anual del IPC (%) | Observaciones |
| Carne de vacuno | +17,2% | Mayor subida del año; tendencia claramente alcista |
| Despojos comestibles | +7,8% | Producto de menor peso comercial, pero subida notable |
| Carne de ovino y caprino | +7,4% | Recuperación tras bajada inicial; +10% desde abril |
| Otras carnes | +5,8% | Subida moderada, sostenida durante el año |
| Carne de ave | +3,9% | Estable al inicio, subida desde marzo |
| Carne de porcino | ±0% | Leve bajada inicial, estable todo el año, bajada en dic. |
| Cárnicos secos y ahumados | +5,3% | Incluye jamón y embutidos; impacto directo en elaborados |
| Otros preparados cárnicos | +5,6% | Subida en transformados industriales |
Variación del IPC por categoría cárnica en 2025.
Costes y mercado, factores de fondo
La evolución de 2025 vuelve a reflejar el peso que tienen en el sector variables como el coste de la alimentación animal, la energía, la logística y los equilibrios entre oferta y demanda. Un contexto que, además, condiciona de forma directa la estrategia de precios en industria y distribución, con impacto final en el consumidor.
Con la mirada puesta en 2026, la evolución del mercado y la capacidad del sector para ganar eficiencia serán determinantes para anticipar si esta presión sobre los precios se mantiene o se suaviza.





