IGP Cítricos Valencianos aumenta un 33% el número de auditorías para garantizar la trazabilidad al consumidor
El director del Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida 'Cítricos Valencianos', José Enrique Sanz, destaca la importancia de las campañas de promoción para fomentar el consumo. Sanz explica que ha sido un año con grandes mermas en el campo, aunque espera alcanzar los 25 millones de kilos confeccionados el año pasado.
El Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida 'Cítricos Valencianos' ha incrementado hasta un 33% el número de auditorías realizadas a lo largo del año, en especial aquellas que se han llevado a cabo a los operadores o almacenes envasadores.
Al finalizar la presente campaña se han alcanzado las setenta auditorías, lo que implica un notable esfuerzo en labores de inspección y control para garantizar el uso correcto de esta figura de calidad, creada en 1999 para certificar aquellas naranjas, mandarinas y limones que se producen a lo largo y ancho de toda la Comunitat Valenciana.
José Enrique Sanz, director-gerente de Cítricos Valencianos, ha explicado que esta medida se hace extensiva también a las auditorías de campo, cuya duración es normalmente superior, y se aplica tanto a comercios privados como a cooperativas. Esta es una de las razones de ser del Consejo Regulador, los controles rigurosos e inspecciones que practica a estas frutas de forma periódica y su certificación final, con vistas a garantizar la trazabilidad al consumidor.
Como entidad de certificación, la IGP está a su vez acreditada por la Entidad Nacional de Acreditación en España (ENAC) bajo la norma UNE-17065, cuyo objetivo es generar confianza en los mercados y facilitar el comercio nacional e internacional.
Imagen de una inspección en campo.
Igualar la anterior campaña, con 25 millones de kilos confeccionados
El incremento en el número de auditorías se ha dado a conocer coincidiendo con la finalización de la campaña de los cítricos en el campo. Los datos finales de producción no se conocerán hasta el mes de octubre, pero las primeras sensaciones son esperanzadoras.
En una campaña con mucha merma en el campo, motivada principalmente por el exceso de calor en los meses de junio-julio del pasado año, que produjo la caída del fruto al suelo en toda España a pesar de que la floración fue buena, y por el pedrisco sufrido en mayo y junio en las provincias de Valencia y Castellón, desde la IGP aspiran a mantener el resultado del año pasado. Algo que, “de lograrlo, sería una muy buena noticia -apunta Sanz- ya que partimos de una campaña, la del año pasado, que fue de récord, al alcanzar los 25 millones de kilos confeccionados”.
Sanz ofrece una radiografía de la situación general del sector: “En un año con merma, normalmente bajan los kilos confeccionados en los almacenes. Esta situación ha favorecido que los precios hayan sido buenos, si bien la demanda en el sector ha sido intermitente, cuando lo normal es que hubiese sido alta”. “En el caso concreto de la IGP -prosigue- la demanda ha sido continua, los clientes se han mantenido y la presencia o peso de nuestro sello ha ido a más, copando mayor protagonismo en el sector merced al interés creciente de los distribuidores por los productos de calidad certificada, entre los que se encuentran los cítricos valencianos”.
Promocionar lo valenciano
Además del control y las inspecciones periódicas de productos y procesos, uno de los principales objetivos del sello regulador IGP es la promoción de los cítricos valencianos. En este sentido, Sanz ha hecho hincapié en la importancia de seguir apostando por campañas de promoción dirigidas a consumidores y mayoristas para fomentar su consumo, máxime en un momento en el que está entrando cada vez más fruta de otras latitudes en el mercado.
Sobre la aprobación de unas ayudas del gobierno valenciano para promocionar la naranja valenciana, en una campaña prevista para el mes de noviembre, asegura que “el hecho de que la Generalitat destine una cantidad de dinero a promocionar los cítricos producidos en la Comunitat Valenciana es una noticia que hay que celebrar. Se trata de defender lo nuestro, poner en valor lo mejor que tenemos”.
El Consejo Regulador está compuesto por representantes de todo el sector citrícola; cooperativas, sindicatos agrarios, agricultores, almacenes, exportadores y la propia Administración autonómica. Su función es velar por los intereses de los cítricos producidos en la Comunitat Valenciana, poner en valor el origen y la calidad de nuestros cítricos, controlar y verificar la correcta utilización del sello IGP y promocionar su consumo entre la población.










































