Perspectivas del sector del vino hasta 2035: digitalización, segmento premium y crecimiento estable en la Unión Europea
El mercado global del vino afronta la próxima década con una senda de crecimiento sostenido, según un informe de Future Market Insights: desde los 1,9 billones de USD (unos 1.630.000 millones de euros) previstos para 2025 hasta los 3,3 billones de USD (2.840.000 millones de €) en 2035, impulsado por la premiumización, la transformación digital y una mayor conciencia en salud y sostenibilidad. En este contexto, la Unión Europea —uno de los pilares históricos del sector— mantendrá un ritmo de expansión moderado pero sólido, apoyado en la innovación y en la evolución del consumidor.
Un mercado global en expansión: +5,7% CAGR hasta 2035
Las proyecciones apuntan a un aumento de la facturación mundial del vino desde USD 1,909 billones en 2025 hasta USD 3,324 billones en 2035, con una tasa compuesta de crecimiento anual (CARG) del 5,7%. Esta evolución sostenida se explica por varios vectores: la preferencia creciente por vinos premium, el avance de prácticas sostenibles, el auge de los canales digitales y el renovado interés por productos con menor graduación alcohólica u obtenidos mediante métodos de mínima intervención.
La premiumización continúa siendo un motor clave. Los consumidores están dispuestos a invertir en vinos con mayor personalidad, procedencia clara y narrativas de autenticidad, ya provengan de regiones clásicas como Burdeos o de proyectos innovadores centrados en viticultura sostenible.
Tendencias de consumo: salud, sostenibilidad y experiencia
Los cambios en estilo de vida están modelando la categoría. El interés por los beneficios asociados al consumo moderado de vino —especialmente tinto— y la creciente sensibilidad hacia productos orgánicos, biodinámicos o naturales están acelerando la aparición de gamas certificadas y de bajo o nulo contenido alcohólico.
Al mismo tiempo, la digitalización está alterando el acceso al vino. El comercio electrónico, impulsado tras la pandemia, continúa creciendo a doble dígito gracias a la comodidad, la personalización y la amplitud de surtido. Paralelamente, el enoturismo se posiciona como una herramienta estratégica para reforzar la conexión entre bodega, territorio y consumidor.
Segmentación: liderazgo del vino tinto y predominio del convencional
Por tipo de vino, el tinto concentra el 43,7% del mercado, apoyado en su asociación con propiedades antioxidantes y en su capacidad para generar valor añadido en segmentos premium y artesanales.
Por naturaleza de producto, los vinos convencionales representan el 69,4% del mercado, gracias a su accesibilidad, consistencia en perfil organoléptico y disponibilidad en supermercados, restaurantes y bares. Mientras tanto, las categorías orgánica y natural siguen expandiéndose al calor de la demanda ecoconsciente.
Por rango de precios, el tramo de 5–10 dólares lidera el mercado con un 32%. Su equilibrio entre calidad percibida y accesibilidad lo convierte en una referencia transversal tanto en mercados maduros como emergentes.
En distribución, las tiendas especializadas dominan con un 42%, gracias a su capacidad para ofrecer asesoramiento, variedad y productos premium. El canal horeca mantiene un peso destacado en Europa y Norteamérica, mientras que el canal online continúa escalando posiciones.
| Datos rápidos del mercado del vino | |
| Valor del mercado (2025) | 1.909,68 billones de USD |
| Valor previsto (2035) | 3.324,38 billones de USD |
| CAGR prevista | 5,7% |
| Tipo de vino líder en 2025 |
Vino tinto (43,7% de cuota) |
| Segmento principal por naturaleza | Convencional (69,4% de cuota) |
| Región con mayor crecimiento | Asia-Pacífico (Corea del Sur es el mercado de mayor expansión, con un CAGR del 5,8%) |
Unión Europea: crecimiento moderado y enfoque en sostenibilidad y valor
En el horizonte 2025–2035, la Unión Europea mantendrá una CAGR del 5,4%, ligeramente por debajo de otros mercados emergentes, pero desde una base consolidada. Francia, Italia y España seguirán liderando el espacio comunitario gracias a su tradición, volumen productivo y capacidad exportadora.
La estabilidad del consumo interno contrasta con el dinamismo de segmentos emergentes, como los vinos orgánicos, de mínima intervención y las propuestas enoturísticas vinculadas a regiones históricas. La adaptación al cambio climático será un factor decisivo, con inversiones crecientes en variedades resistentes a la sequía, técnicas de precisión y viticultura regenerativa.
Las nuevas generaciones del mercado europeo muestran preferencia por vinos de menor intervención, propuestas boutique y ensamblajes inusuales, lo que está abriendo oportunidades a pequeños productores y a zonas menos tradicionales.
Resto del mundo: crecimiento rápido resumido en un solo bloque
Fuera de la UE, el mercado global muestra ritmos de crecimiento superiores. Corea del Sur lidera la expansión mundial con un 5,8% CAGR, impulsada por una clase media emergente y una fuerte cultura de educación vinícola. Estados Unidos (5,6%) avanza sobre la base de la premiumización, la digitalización y la demanda de vinos orgánicos. El Reino Unido (5,3%) se sostiene con un mercado muy fragmentado y atractivo para varietales importados, mientras que Japón, con un 5,1%, evoluciona hacia estilos más ligeros y consumo vinculado a experiencias culinarias.
Principales proveedores
El mercado mundial del vino sigue estando altamente fragmentado, pero cuenta con varios actores de referencia que marcan el ritmo en distintos segmentos. Entre ellos destaca Banfi Vintners, uno de los principales importadores y distribuidores de vino italiano premium en Estados Unidos, con marcas como Castello Banfi o Riunite; Bronco Wine Company, reconocida por su portfolio orientado al valor y su amplia presencia en el retail nacional bajo enseñas como Charles Shaw o Forest Glen; y Henkell Freixenet, líder global en vinos espumosos que continúa ampliando su presencia en vinos tranquilos y en categorías de baja graduación.
También ocupa un papel relevante Jackson Family Wines, grupo vitivinícola familiar con bodegas de alta gama en California, Oregón y otros países; junto con Viña Concha y Toro S.A., uno de los mayores productores de Sudamérica, que está reforzando sus exportaciones sostenibles y orgánicas, especialmente hacia Estados Unidos y Europa.
Desafíos y oportunidades para 2025–2035
Entre los principales desafíos destacan el impacto del cambio climático sobre la calidad y la disponibilidad de la uva, el endurecimiento regulatorio en materia de alcohol y etiquetado y la fragmentación de preferencias entre consumidores jóvenes.
Por el contrario, las oportunidades son numerosas:
- Expansión de la gama premium y artesanal
- Crecimiento continuado de vinos de baja graduación o sin alcohol
- Aumento de la demanda de vinos orgánicos y biodinámicos
- Desarrollo de modelos direct-to-consumer, suscripciones y trazabilidad avanzada
- Integración de tecnologías como blockchain para certificación y transparencia
Un horizonte marcado por la innovación y la competitividad sostenible
Las previsiones para 2025–2035 dibujan un sector global en crecimiento, diversificado y cada vez más digital. Para la Unión Europea, el reto será mantener su liderazgo histórico en un entorno donde la estabilidad debe convivir con la innovación constante, la adaptación climática y la necesidad de conectar con nuevos perfiles de consumidor.
La premiumización, la sostenibilidad y la experiencia —tanto física como digital— marcarán la hoja de ruta de una década que será decisiva para perfilar el futuro del vino en el escenario internacional.






