La DO Navarra cierra la vendimia más temprana de su historia con 43,55 millones de kilos de uva
La Denominación de Origen Navarra ha cerrado la vendimia de 2026 con la recogida de 43,55 millones de kilos de uva, en la campaña más temprana de su historia. La recolección comenzó a principios de agosto en las zonas de Ribera Baja y Ribera Alta, impulsada por las altas temperaturas del verano, que aceleraron la maduración de la uva.
El cierre de la campaña se celebró en Olite con el tradicional corte del último racimo, protagonizado por el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mª Aierdi, y el presidente del Consejo Regulador de la DO Navarra, David Palacios.
Las condiciones meteorológicas exigieron un seguimiento exhaustivo de las parcelas y las variedades para determinar el momento óptimo de recolección. Pese al ritmo acelerado de la campaña, el estado sanitario de la uva ha sido muy bueno, sin problemas de enfermedades que hayan afectado al viñedo.
La vendimia ha movilizado a 1.344 viticultores y 81 bodegas, con una superficie de cerca de 8.400 hectáreas de viñedo. Las variedades tintas representan el 77% de la superficie, frente al 23% de las blancas. La Garnacha Tinta es la variedad más extendida, con más del 30% del viñedo, seguida del Tempranillo, que ronda el 20%. Entre las variedades blancas destaca la Chardonnay, con más del 11%.
La viticultura ecológica también tiene un peso relevante en la denominación: el 22% del viñedo se cultiva bajo este modelo, según los datos facilitados por la D.O. Navarra.
David Palacios ha destacado el esfuerzo de viticultores y bodegas para adaptarse a la rápida evolución de la uva y ha expresado su confianza en la calidad de la nueva añada. Por su parte, José Mª Aierdi ha puesto en valor la capacidad de adaptación del sector ante las condiciones climáticas y la importancia de mantener una viticultura de calidad y sostenible.
Con la recolección finalizada, salvo las variedades destinadas a vendimia tardía, las bodegas se centran ahora en la elaboración de los vinos de 2026. El buen estado sanitario de la uva y el seguimiento de la maduración permiten al sector afrontar con optimismo esta nueva añada.











