Rioja fija para la vendimia de 2026 un rendimiento del 90% en uva tinta y del 100% en blanca
El pleno del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja ha aprobado las normas de vendimia para la campaña de 2026, que establecen un rendimiento amparable del 90% para la uva tinta y del 100% para la uva blanca.
En términos productivos, el acuerdo fija un máximo de 5.850 kilos por hectárea para las variedades tintas y de 9.000 kilos por hectárea para las blancas.
Las normas han salido adelante con el respaldo del 97% de los vocales del pleno, según ha informado el Consejo Regulador, que ha destacado que el acuerdo mantiene el compromiso del sector con la calidad y el equilibrio entre oferta y demanda.
En cuanto al rendimiento de transformación, se mantiene el 69% para la uva tinta y el 70% para la uva blanca destinada a elaboración de vino blanco.
Asimismo, el Consejo Regulador ha precisado que todo el exceso de producción que supere el rendimiento amparado deberá destinarse a destilación, incluido el 4 % de desviación permitido por causas climáticas.
La presidenta del Consejo Regulador de la DOCa Rioja, Raquel Pérez Cuevas, ha señalado que estas normas de campaña “responden a la autoexigencia que siempre ha caracterizado a Rioja y a la responsabilidad compartida de todo el sector con el futuro de la Denominación”.
Pérez Cuevas también ha reconocido “el compromiso y el esfuerzo que viticultores y bodegas están realizando, especialmente a través de la contención de rendimientos”, lo que demuestra “su implicación con la calidad, el equilibrio y la sostenibilidad de Rioja”.
Menor graduación mínima
Las normas de campaña incorporan además las modificaciones aprobadas en junio de 2025 para permitir el amparo de vinos con menor graduación alcohólica.
En concreto, se mantiene la graduación mínima de las variedades tintas en un 11% vol., mientras que en las blancas se amplía el margen permitido, reduciendo el mínimo desde el 10,5% vol. hasta el 9% vol.
La medida afecta a vinos tintos, blancos y rosados, que podrán rebajar hasta grado y medio su graduación mínima, mientras que en los espumosos la reducción permitida será de un grado.
El Consejo Regulador ha indicado que estas modificaciones se integran dentro del Plan de Equilibrio impulsado por el sector y quedan recogidas en el anexo de las normas de campaña de la denominación, presente en territorios de La Rioja, País Vasco y Navarra.
Por su parte, Arag-Asaja ha reclamado al Consejo Regulador y a la Organización Interprofesional del Vino de Rioja avanzar hacia nuevas medidas para equilibrar el sector, entre ellas el arranque voluntario de viñedo.
La organización agraria considera que el grupo de trabajo creado para analizar esta medida debe impulsar acciones que permitan aplicarla a corto plazo con apoyo financiero de las administraciones y de Bruselas.
Por su lado, la organización profesional agraria UPA ha votado en contra de las normas de vendimia de 2026 al considerar que agravarán “todavía más” el desequilibrio entre oferta y demanda en la DOCa Rioja.
Según ha señalado en un comunicado, las medidas aprobadas supondrán la incorporación de más de 50 millones de litros adicionales de vino tinto al mercado, en un contexto en el que las ventas acumulan una caída superior al 6%. UPA también ha advertido de que las existencias podrían alcanzar los 800 millones de litros, lo que, a su juicio, agravaría el exceso estructural de oferta existente en Rioja.
La organización ha criticado además que numerosos viticultores tendrán que seguir eliminando parte de la producción una vez superados los 7.500 kilos por hectárea, mientras el problema del excedente de vino “sigue sin resolverse”. “Da igual hablar del 85%, del 90%, del 100% o incluso del 125% si seguimos sin afrontar el verdadero problema: sobra muchísimo vino de Rioja y nadie quiere poner soluciones reales encima de la mesa”, ha afirmado.
En opinión de UPA, “la única solución viable pasa por amparar únicamente como Rioja el vino que realmente sea capaz de venderse y estudiar mecanismos para sacar del sistema el excedente de vino sobrante”.
La organización ha subrayado además que fue la única organización profesional agraria que rechazó el acuerdo aprobado por el pleno del Consejo Regulador.









