Jóvenes profesionales redefinen el futuro del vino en el congreso Wine Shapers celebrado en Álava
El congreso internacional Wine Shapers reunió en Vitoria-Gasteiz a más de 200 profesionales del sector vitivinícola para debatir sobre sostenibilidad, relevo generacional, consumo y enoturismo, en un encuentro que puso el foco en los cambios estructurales que afronta el vino a nivel global.
Impulsado por EDA Drinks & Wine Campus y Basque Culinary Center, el evento congregó a elaboradores, comunicadores y expertos de distintos países con el objetivo de analizar cómo evoluciona el sector en un contexto marcado por el cambio climático, la transformación cultural y los nuevos hábitos de consumo.
Un sector en transformación
A lo largo de las distintas mesas redondas, los participantes coincidieron en que el vino se encuentra en un momento de redefinición, en el que resulta clave reforzar la conexión con el territorio y adaptar la viticultura a nuevas condiciones ambientales.
En este sentido, la viticultura regenerativa centró parte del debate, planteándose como un enfoque que va más allá de la sostenibilidad convencional. Los ponentes defendieron una aproximación basada en la observación del viñedo, el conocimiento acumulado y la capacidad de adaptación constante.
Las conclusiones apuntan a que el futuro del sector pasa por reinterpretar prácticas tradicionales en un contexto técnico y climático cambiante, donde el equilibrio y la coherencia territorial adquieren un papel central.
Nueva generación, nuevas reglas
El relevo generacional fue otro de los ejes del encuentro. Lejos de plantearse como una ruptura, los participantes señalaron que la nueva generación introduce cambios en la forma de entender el vino, combinando tradición, movilidad internacional y nuevas formas de colaboración.
Durante el congreso se subrayó también la necesidad de replantear la relación con el consumidor. Más allá del descenso en el consumo entre jóvenes, el reto radica en recuperar la presencia del vino en contextos sociales cotidianos y conectar con nuevos públicos a través de experiencias y narrativas contemporáneas.
El enoturismo como eje estratégico
El enoturismo se consolidó como una de las principales palancas de desarrollo para el sector. Los expertos coincidieron en que ha dejado de ser un complemento para convertirse en un elemento estructural, en el que la experiencia del visitante adquiere un papel central.
La tendencia apunta hacia propuestas más personalizadas, capaces de generar vínculos reales entre el consumidor, el territorio y el productor. En este contexto, la autenticidad y la conexión emocional se perfilan como factores clave frente a modelos más estandarizados.










