9 de cada 10 consumidores de vino en España lo toman en bares y restaurantes
El estudio ‘Observatorio del vino en España: Hábitos de consumo, percepción, tendencias y futuro del sector’ ha sido realizado por Alimarket para Barcelona Wine Week, el evento referente sobre vino español de calidad que tendrá lugar del 2 al 4 de febrero en Fira de Barcelona.
El documento destaca que los españoles consumen vino mayoritariamente en comidas encuentros familiares o sociales fuera de casa, y la hostelería es su prescriptor natural. Por otro lado, el hogar continúa siendo el entorno en el que lo toman más de la mitad de los consumidores de vino, y lo compran sobre todo en los supermercados que concentran el 73% de las ventas, seguidos de los hipermercados, con un 55%. Otros canales como bodegas, tiendas especializadas, compra online o clubes de vino llegan a un 23%.
Jesús Barbero Quirós, autor del estudio y manager market research en IO Investigación, asegura que “este análisis muestra como el consumidor de vino en España confía en sus puntos de restauración de referencia, elige momentos compartidos y no individuales y busca cada vez más la calidad del producto y la garantía y confianza que le da una Denominación de Origen. Es un consumo cada vez más cultural, consciente e informado”.
Calidad y DO
En este sentido, la percepción de la calidad del vino español constituye uno de los grandes activos del sector. El 76% de los consumidores españoles considera que el vino de origen español es de buena o muy buena calidad. El informe apunta así la alta vinculación emocional con el producto y la importancia de proyectar la excelencia, tradición y diversidad del vino español, tanto en el mercado nacional como internacional.
Así, la Denominación de Origen desempeña un papel relevante en la decisión de compra. El 80% de los consumidores considera muy o bastante importante que un vino esté acogido a una DO concreta. Sin embargo, solo un 28% declara tener un conocimiento elevado sobre las diferentes denominaciones y menciones de excelencia.
Por ello, el estudio apunta a la relevancia de facilitar al máximo la información de cada producto. Y es que el 64% de los consumidores muestra preocupación por la claridad del etiquetado y por la variedad de la oferta, aspectos que influyen de manera directa en el proceso de decisión. Según el análisis, cuando la información es clara y comprensible, el consumidor se siente más seguro en su elección. Elementos como un etiquetado claro, una presentación ordenada y un adecuado asesoramiento contribuyen a mejorar la experiencia de compra y a reforzar la confianza en el producto.
Nuevas tendencias
El estudio también detecta un creciente interés por vinos sin alcohol o con baja graduación entre la población que toma vino con edades comprendidas entre los 18 y 29 años. Un 15,3% de los jóvenes incluye estos vinos en su cesta de compra habitual, y un 30,5% los ha consumido o probado en los últimos 12 meses.
Este segmento de población valora la frescura, ligereza y conveniencia como principales atributos, buscando productos que se adapten a su estilo de vida, más informales y menos ritualizados. Así, los jóvenes redefinen la relación con el vino, priorizando opciones frescas, ligeras y accesibles, como los vinos rosados, espumosos y las bebidas vínicas informales. Además, muestran interés por formatos prácticos como latas o mini botellas.
El estudio ‘Observatorio del vino en España: Hábitos de consumo, percepción, tendencias y futuro del sector’ de BWW se ha realizado con la empresa de investigación de mercados y estudios de opinión, IO Investigación, y se basa en 1.600 entrevistas. La totalidad de sus conclusiones se presentarán el próximo 4 de febrero durante la celebración de Barcelona Wine Week.






