El Colegio Juan Pablo II de Parla refuerza su modelo educativo sin pantallas
El Colegio Juan Pablo II de Parla comienza el curso 2026-2027 sin teléfonos móviles, tabletas ni Chromebooks como herramientas habituales de aprendizaje. El centro apuesta por los libros, la escritura a mano, la lectura y la experimentación, mientras incorpora programación, robótica e inteligencia artificial de forma progresiva y con finalidad pedagógica.
El Colegio Juan Pablo II de Parla comienza el curso 2026-2027 reforzando uno de los elementos de su proyecto educativo: limitar el uso de dispositivos digitales en las aulas. El teléfono móvil no forma parte de la vida escolar y las tabletas y Chromebooks no se utilizan como herramientas habituales de aprendizaje.
El centro mantiene una metodología basada en los libros, la escritura a mano, la lectura, el razonamiento, la experimentación y la interacción directa entre profesores y alumnos. La decisión responde a su planteamiento de que la tecnología debe incorporarse cuando aporta un valor pedagógico concreto, pero no convertirse en el eje del aprendizaje.
“Queremos que nuestros alumnos sean capaces de concentrarse, pensar, dialogar y enfrentarse a las dificultades sin depender constantemente de una pantalla. La innovación educativa no consiste en introducir tecnología indiscriminadamente, sino en saber elegir qué herramientas ayudan realmente a aprender”, explica Alfonso Die, director del Colegio Juan Pablo II de Parla.
El Colegio Juan Pablo II de Parla prioriza el uso de libros, escritura a mano y actividades prácticas, reservando la tecnología para aquellas situaciones en las que aporta valor pedagógico.
Atención, lectura y esfuerzo como ejes del aprendizaje
El centro sitúa la atención como uno de los elementos fundamentales de su modelo educativo ante el incremento de la exposición digital entre niños y adolescentes. La propuesta busca reservar un espacio relevante en las aulas para la lectura, la escritura, el cálculo, la memoria, la comprensión y la expresión oral.
El objetivo es favorecer un aprendizaje en el que los alumnos puedan comprender y relacionar conceptos, desarrollar su autonomía y enfrentarse a las dificultades mediante la práctica. La metodología también concede importancia a la constancia y al esfuerzo, frente a un entorno caracterizado por la inmediatez y la estimulación continua.
El planteamiento del colegio no supone eliminar la tecnología de la educación, sino determinar en qué situaciones puede contribuir al aprendizaje. El centro considera que el alumnado debe desarrollar también la capacidad de trabajar sin depender de dispositivos digitales.
Tecnología para comprender, no solo para consumir
El centro de Parla incorpora contenidos relacionados con el pensamiento computacional, la programación y la inteligencia artificial de forma progresiva y adaptada a las distintas edades. Para ello, recurre a actividades manipulativas, retos de lógica, robótica, resolución de problemas y dinámicas de trabajo cooperativo.
La finalidad es que los estudiantes comprendan el funcionamiento y las posibilidades de la tecnología antes de convertirse únicamente en usuarios de estas herramientas. El modelo busca desarrollar criterios para determinar cuándo utilizar una tecnología, con qué finalidad y cuáles pueden ser sus consecuencias.
“Nuestros alumnos van a vivir en un mundo profundamente tecnológico y deben estar preparados para ello. Precisamente por eso necesitan una formación que les permita dominar esas herramientas y no convertirse en dependientes de ellas”, añade Alfonso Die.
Un proyecto educativo centrado en la persona
La política de uso de dispositivos forma parte del proyecto educativo integral del Colegio Juan Pablo II de Parla, centro católico concertado y bilingüe que imparte enseñanzas desde el primer ciclo de Educación Infantil hasta Bachillerato.
El colegio desarrolla, además, iniciativas como el bilingüismo reconocido con el sello Oxford Quality, el Bachillerato Dual Americano, Aula Innova para alumnos con altas capacidades y un Grado Musical certificado por la ABRSM.
Estas propuestas se integran en un modelo que combina formación académica, acompañamiento personal, educación en virtudes y colaboración con las familias.
El Colegio Juan Pablo II de Parla incorpora contenidos relacionados con el pensamiento computacional, la programación y la inteligencia artificial de forma progresiva y adaptada a las distintas edades. Para ello, recurre a actividades manipulativas, retos de lógica, robótica, resolución de problemas y dinámicas de trabajo cooperativo





