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Fiabilidad de entre el 91% y 92% de acierto en la identificación de la especie Batrocera Oleae con respecto a otros tipos de mosca

Presentan Entomatic, un método autónomo de recuento y control de la mosca del olivo con un sistema bioacústico

María José Álvarez07/12/2017

La Batrocera Oleae o mosca del olivo es un plaga, endémica en muchas explotaciones, que produce cada año cuantiosas pérdidas económicas en el sector. Pueden llegar a alcanzar hasta los 600 euros por hectárea. Hasta ahora, contabilizar la cantidad de moscas con trampas tradicionales de feromonas y aplicar los correspondientes tratamientos fitosanitarios es el único método para combatirlas. Para dar un paso más y poder hacer frente de forma más efectiva a la mosca nace el sistema Entomatic. Es el fruto de una investigación que comenzó en el año 2014 y que ahora presenta sus resultados. Se trata de un método novedoso de monitorización y alerta formado por una trampa totalmente autónoma que incluye un sensor de reconocimiento de moscas bioacústico capaz de contabilizar el aleteo de la mosca y envíar los datos a través de una red inalámbrica de wifi a tiempo real. Además, incluye marcadores de tiempo, humedad y temperatura que permiten conocer mejor el comportamiento de la Batrocera Oleae.

Entomatic se presentó el pasado 29 de noviembre a un grupo de expertos en el municipio de Bedmar (Jaén) en Sierra Mágina, una comarca donde la mosca del olivo es una plaga que causa estragos en el cultivo del olivar. En jornada de difusión, organizada por Citoliva y la AEI del sector Oleícola Inoleo en la sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen de Aceite de Oliva Sierra Mágina, se dio a conocer el nuevo método, así como los resultados del estudio de campo que se ha llevado en Jaén durante todo el verano de 2017.

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El nuevo método Entomatic todavía no se comercializa pero lo hará en breve.

Carmen Capiscol, responsable de I+C+I de Citoliva, contó a los asistentes el funcionamiento de Entomatic, que nace de la investigación liderada por la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y que está financiado por VII Programa Marco. El sistema aún no se comercializa, pero se espera que en un futuro no muy lejano pueda hacerse. No en vano, tal y como explicó Capiscol, da respuesta a una de las principales demandas de la industria oleícola. Entomatic se basa en un rediseño de las trampas McPhail que incluye un sensor de moscas de caráccter opto-electrónico y un sistema de comunicaciones de bajo consumo. Así, tanto la información como las posibles alertas sobre la población de moscas de un área determinada pueden ser fácilmente visualizadas en un portal web y, por tanto, se combaten con mayor efectividad. “Además, con el sistema Entomatic se reduce el consumo y dependencia energética de los cultivos y se racionaliza el uso de plaguicidas para combatir este insecto, a la vez que reduce los daños en la aceituna y en la posterior producción de aceite de oliva”, apuntó la responsable de Tecnología en Citoliva.

Capiscol hizo hincapié en que con el nuevo sistema Entomatic se reducen los costes de desplazamiento de personal y de desplazamiento en campo gracias al conteo automático. Se estima una reducción de aproximadamente el 40% de los costes actuales. También se baja el uso de pesticidas gracias al sistema de monitoreo integrado de predicción de aumento de población, “que permite una fumigación más precisa que implica una reducción de la compra de productos y de maquinaria específica. Además, se reducen los frutos afectados, lo que supone un incremento de los beneficios por hectárea, y se aumenta la producción de aceite de oliva virgen extra, lo cual repercute también en el aumento de beneficios para el agricultor, añadió.

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Carmen Capiscol, responsable de I+C+I de Citoliva, junto Antonio Estévez, gerente de Nutesca.

Durante la exposición, Capiscol explicó que, todavía tratándose de un prototipo, la estimación de coste de las nuevas trampas sería de unos 150 euros por trampa y 160 el coste de Gateway (concentrador) de comunicación. Por tanto, el coste aproximado total oscilaría alrededor de los 600 euros por hectárea con tres trampas por hectárea y con un tiempo estimado de vida de las trampas de cinco años.

Según incidió, los sistemas de control de la mosca suelen depender en lo que a fiabilidad se refiere de los métodos de monitoreo utilizados. Sin información de las dinámicas de la plaga y otros factores ecológicos es casi imposible ejecutar un correcto control en el momento adecuado y en el sitio preciso. De hecho, diversos estudios realizados en Grecia y España muestran que el uso extensivo de programas de monitoreo con una combinación de trampas, una mayor inspección de estas, un coteo manual, una identificación de las especies más exhaustivo y un procesado de los datos obtenidos conjuntamente entre entidades locales y nacionales, permite una reducción de las pérdidas provocada por la mosca del olivo en un 50%, una reducción del 60% del uso de insecticidas y un incremento del 60% en la obtención del aceite de oliva virgen extra.

¿Cómo funciona?

Las trampas se instalan en los olivos de forma sencilla. Las moscas (machos y hembras), atraídas por una combinación de atrayentes, entran en la trampa y son detectadas por un fotointerruptor. Como los movimientos de vuelo pueden resultar erráticos, el sistema sólo los cuenta si pasan por un segundo fotointerruptor. Una vez determinada su entrada a través de un sensor bioacústico, compara la frecuencia de vuelo del insecto entrante con la de la mosca del olivo para discernir si es mosca o no.

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Funcionamiento del método Enomatic.

En cada hectárea se pueden instalar de dos a cuatro trampas (según la necesidad). Dentro de la misma explotación, las trampas están conectadas por una red mallada de baja potencia y a través de enlaces inalámbricos con el fin de que los diferentes dispositivos sean capaces de comunicarse entre sí para enviar los datos recopilados a un concentrador o Gateway. Este Gateway transmite la información recopilada del campo a un servidor web de monitorización y administración central que los procesa y los publica en una plataforma web. Los usuarios pueden acceder a la plataforma con su ordenador, teléfono o tablet. Con la información recogida, los productores o asociaciones de productores reciben un consejo de tratamiento y, además, pueden informar a las autoridades regionales y nacionales en caso de plaga. Estos datos se pueden compartir también entre diferentes países productores con el fin de conocer mejor la mosca y poder buscar soluciones comunes.

El estudio de campo realizado en Jaén por Nutesca

Durante todo el verano de 2017, incluyendo como verano el caluroso mes de octubre y parte de noviembre, se ha llevado a cabo un ensayo en explotaciones de la provincia de Jaén con el fin de comprobar en la provincia olivarera por excelencia el funcionamiento del sistema Entomatic. En responsable de este estudio de campo ha sido Antonio Estévez, gerente de Nutesca, quien contó a los asistentes que ha estado “llevando al límite a la trampa para ver cuánto podía aguantar”. Estévez contó cómo en su caso debió introducir algunas pequeñas modificaciones con el fin de adaptarlo a la idiosincrasia del olivar jienense, como el hecho de incluir feromonas en las trampas Entomatic para traer a más moscas y el uso del fosfato biamónico. Explicó cómo gracias al ensayo se pudieron solucionar algunas deficiencias de la trampa, entre ellas el limitado uso de la batería, que se solventó instalando un panel solar wifi en las explotación o el hecho de proteger el sensor de conteo para que no se dañase con el fosfato biamónico. Estévez indicó que las trampas se probaron primero en fincas de Baeza y, más tarde, en explotaciones de Jimena. Con su estudio, determinó una fiabilidad de entre el 91% y 92% de acierto en la identificación de la especie Batrocera Oleae con respecto a otros tipos de mosca. “La trampa permite conocer perfectamente las capturas y es una herramienta de trabajo que puede permitir a los técnicos ahorrar mucho tiempo”, apuntó. “Nos da datos y porcentajes diarios, lo que es fundamental para conocer el comportamiento de la mosca”, aclaró. En este sentido, insistió en la importancia de que se incluyan medidores de temperatura y de humedad. “Te ayudan a contar con datos importantes, que luego repercutirán en los tratamientos que deban hacerse”, indicó en referencia a estos medidores.

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Antonio Estévez explicó a los asistentes los resultados de la prueba de campo de la que él mismo fue responsable.

Estévez explicó que también se encontraron con algunos inconvenientes a la hora de probar las trampas, la mayoría relacionadas con el hecho de tener que adaptar un proyecto igual para todos los países productores mediterráneos a las características del olivar español. Desde Nutesca, matizó, está trabajando en la inclusión de mejoras en la trampa con la idea de que en un futuro se pueda comercializar este tipo de trampas para las explotaciones particulares o asociaciones de productores.

La muestra de datos y las recomendaciones

La página web Entomatic ofrece a los usuarios acceso a una variedad de herramientas para poder recibir los datos de las trampas instaladas en el campo y poder almacenar toda esta información recogida. La web también da la posibilidad de hacer chequeos de funcionamiento para poder detectar fallos en los sensores y poder resolverlos. El sistema incluye también un método de control de plagas que informa de recomendaciones basado en los datos obtenidos. Además, cada usuario puede introducir manualmente qué acciones ha llevado a cabo. Por ejemplo, si se decide fumigar una explotación, el usuario puede registrarlo en la página para llevar un registro de todas las actuaciones ejecutadas.

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Este método de monitorización y alerta contiene una trampa totalmente autónoma con un sensor de reconocimiento bioacústico capaz de contabilizar el aleteo de la mosca y envíar los datos a tiempo real.

El consorcio de Entomatic

Entomatic ha sido posible gracias a la investigación de un consorcio compuesto por Pymes del sector oleícola de la UE y Turquía, además de por Pymes expertas en soluciones de control de plagas que, junto a la Universidad Pompeu Fabra y otros organismos e instituciones de Grecia, Portugal, Turquía, España e Italia expertas en entomología, sistemas de apoyo, bioacúsitca, electrónica, procesamiento de Señales o comunicaciones inalámbricas y de prototipos como son TEIC, IMMS y AVIA. Así, cada uno de los patrocinadores o partners de Entomatic explotarán conjuntamente la propiedad intelectual generada en el proyecto con las Pymes líderes que estarán a cargo de la producción y distribución.

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