La caída del precio del aceite amenaza la rentabilidad del olivar valenciano antes de la recolección
LA Unió Llauradora ha advertido de que la evolución a la baja de los precios del aceite de oliva puede comprometer la rentabilidad del olivar valenciano antes incluso del comienzo de la recolección, que no se generalizará en la Comunitat Valenciana hasta finales de septiembre y, principalmente, durante los meses posteriores.
Según la organización agraria, el descenso de las cotizaciones no parece responder únicamente a la evolución de la oferta y la demanda. En el conjunto de España, la producción de la actual campaña ha sido alrededor de un 9% inferior a la anterior, mientras que la comercialización se ha reducido un 2,6% y las existencias finales son aproximadamente un 6% superiores.
Frente a esta evolución, los precios del aceite de oliva virgen extra acumulan una caída superior al 15% desde el inicio de la campaña, según los datos aportados por La Unió.
Incertidumbre sobre la próxima cosecha
En la Comunitat Valenciana, las aceitunas continúan en proceso de desarrollo y será necesario comprobar durante las próximas semanas el efecto de las altas temperaturas y de la disponibilidad de agua sobre el rendimiento final.
“Resulta difícil explicar a un olivicultor que el precio empiece a caer con fuerza cuando todavía no sabe siquiera cuántos kilos va a recoger. Adelantar grandes previsiones de cosecha sin conocer todavía el efecto final del verano puede generar unas expectativas que presionen artificialmente el mercado a la baja”, señala La Unió.
El peso de las importaciones
La organización apunta también a la evolución de las importaciones españolas de aceite de oliva, que se sitúan alrededor de un 16% por encima de la media de las cuatro últimas campañas, como otro factor que puede aumentar la presión sobre el mercado en los meses anteriores a la nueva cosecha.
La Unió reclama reforzar su seguimiento, identificar claramente los países de origen y garantizar que los productos procedentes de terceros países compitan en condiciones equivalentes a las exigidas a los productores europeos en materia productiva, ambiental, laboral y fitosanitaria.
Mayor vulnerabilidad del olivar tradicional
La caída de las cotizaciones tiene una incidencia particular en la Comunitat Valenciana por las características de buena parte de su olivar. Muchas explotaciones responden a modelos tradicionales, de secano y situados en zonas de interior o montaña, con menores posibilidades de mecanización y costes unitarios superiores a los de sistemas más intensivos.
A ello se añade el incremento de los costes productivos. La Unió cita los últimos estudios de la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO), que apuntan a un aumento cercano al 12% durante los últimos tres años. La combinación de estos costes con unos precios descendentes podría situar de nuevo numerosas explotaciones tradicionales por debajo de sus umbrales de rentabilidad.
Más transparencia antes de la nueva campaña
Ante esta situación, La Unió reclama al Ministerio de Agricultura mayor transparencia y actualización de la información sobre existencias, importaciones, operaciones comerciales y previsiones de cosecha, con el objetivo de que los diferentes operadores dispongan de la misma información.
La organización pide asimismo responsabilidad al conjunto de la cadena ante el comienzo de la próxima campaña y reclama que las previsiones todavía inciertas sobre una posible gran cosecha no se utilicen para anticipar bajadas de precios a los agricultores.
Para La Unió, la viabilidad del sector no depende únicamente de promocionar las cualidades del aceite de oliva, sino también de que el precio recibido por los productores permita cubrir los costes de producción y obtener una remuneración adecuada.






























