"Para lograr una integración correcta, trabajamos desde fases tempranas con las ingenierías y con los fabricantes de los equipos principales"
Entrevista a Juan Gallardo, director general de Tamesur
Tamesur renueva directiva y, con ella, las estrategias que aplicarán en esta nueva etapa. En su punto de mira se halla el desarrollo de soluciones propias, la mejora de la integración y su consolidación en el mercado donde operan. Hablamos con Juan Gallardo, su director general, para conocer con más profundidad en la actividad de la compañía: el manejo, transporte y tratamiento de sólidos en el sector agroindustrial y de tratamiento de residuos.
¿Cuándo nació Tamesur y cuál es su actividad actual?
Recientemente, se ha renovado la dirección de la empresa con Juan Gallardo como director general. ¿Qué cambios estratégicos se introducen en esta nueva etapa?
Tamesur cuenta con dos grandes áreas de actividad: la agroindustrial y la de medio ambiente. ¿Cómo se coordinan para aprovechar las sinergias entre ambas?
Esta colaboración nos permite optimizar diseños, mejorar la robustez de nuestras soluciones y acelerar la innovación, asegurando que ambas unidades evolucionen de forma coordinada y aprovechen al máximo el conocimiento acumulado dentro de la empresa.
¿Qué posición ocupa hoy Tamesur en el mercado agroindustrial español y en el sector del reciclaje?
Tamesur ocupa hoy una posición consolidada como fabricante especializado en soluciones para el manejo, transporte y tratamiento de sólidos, tanto en el ámbito agroindustrial como en el sector del tratamiento de residuos. A lo largo de más de tres décadas de actividad, la empresa ha desarrollado una sólida experiencia en el diseño y fabricación de equipos como cintas transportadoras, elevadores o sistemas de almacenamiento, presentes en numerosas instalaciones industriales.
En el ámbito agroindustrial, especialmente en sectores como el del olivar o el procesado de frutos secos, Tamesur se ha convertido en un proveedor habitual para muchas instalaciones, aportando soluciones adaptadas a los flujos de producto dentro de las plantas de procesado.
Por su parte, en el sector del reciclaje y del tratamiento de residuos sólidos urbanos, la compañía ha ido ampliando su presencia en los últimos años, desarrollando equipos específicos para líneas de tratamiento y valorización de residuos. Esta evolución ha permitido que Tamesur se posicione como un socio tecnológico fiable para ingenierías, operadores de plantas y fabricantes de instalaciones industriales.
¿Cómo integran sus soluciones en el diseño de una almazara junto a otros fabricantes de maquinaria?
Para lograr una integración correcta, trabajamos desde fases tempranas con las ingenierías y con los fabricantes de los equipos principales, analizando los flujos de producto dentro de la planta. Esto nos permite diseñar soluciones que se adapten al layout de la instalación y que mantengan un flujo constante y ordenado de materia prima y subproductos.
¿Qué problemas operativos pueden resolver o generar si están mal diseñadas dentro de una almazara?
Cuando están bien diseñados y correctamente integrados, permiten mantener un flujo continuo de aceituna y subproductos, evitando acumulaciones, reduciendo paradas y asegurando que el fruto llegue en las mejores condiciones a las distintas fases del proceso.
Sin embargo, si estos sistemas están mal dimensionados o mal integrados en el conjunto de la planta, pueden generar problemas operativos importantes: atascos, roturas o daños en el fruto, pérdidas de rendimiento, desgaste prematuro de los equipos o dificultades de limpieza y mantenimiento.
Por eso es fundamental que su diseño tenga en cuenta tanto las características del producto como las condiciones reales de operación de la almazara, desde los volúmenes de trabajo hasta los ritmos de producción durante la campaña.
¿Qué materiales combinan durabilidad, sostenibilidad y respeto al fruto?
La elección de materiales es un aspecto clave en el diseño de equipos para la industria agroalimentaria, ya que deben combinar resistencia al desgaste, facilidad de mantenimiento y un tratamiento cuidadoso del producto.
En muchas aplicaciones utilizamos aceros inoxidables y aceros especiales resistentes a la abrasión, que garantizan durabilidad y buen comportamiento en entornos de trabajo exigentes. Estos materiales permiten además mantener condiciones adecuadas de higiene y limpieza, algo especialmente importante en procesos agroindustriales.
Al mismo tiempo, en determinadas zonas de contacto con el fruto incorporamos polímeros técnicos o recubrimientos específicos que ayudan a reducir la fricción y los impactos. De esta manera conseguimos proteger el producto durante su transporte dentro de la instalación, manteniendo al mismo tiempo la robustez y la fiabilidad que requiere un entorno industrial.
Otro sector en el que tienen una presencia muy fuerte es el RSU. ¿Qué tipo de soluciones aportan?
Nuestra experiencia se centra en el diseño y fabricación de equipos robustos como cintas transportadoras, sinfines, alimentadores, sistemas de almacenamiento y equipos para el movimiento de fracciones de residuos, adaptados a materiales muy heterogéneos y a condiciones de trabajo exigentes.
¿Qué tecnologías permiten hoy aprovechar mejor los residuos para generar abono, energía u otros subproductos?
En los últimos años el sector ha evolucionado mucho hacia modelos basados en la economía circular, donde el objetivo es recuperar el máximo valor posible de los residuos. Hoy existen distintas tecnologías que permiten transformar estos materiales en recursos útiles.
Por ejemplo, existen procesos de compostaje, mediante los cuales los residuos orgánicos se transforman en abono que puede volver a utilizarse en la agricultura.
Además, las plantas modernas incorporan sistemas de clasificación y recuperación de materiales, que permiten separar plásticos, metales, papel u otras fracciones reciclables. En este contexto, los sistemas de transporte, alimentación y distribución de materiales dentro de las plantas juegan un papel clave para garantizar que estos procesos se desarrollen de forma continua y eficiente.
Han añadido a su porfolio máquinas que trabajan sin necesidad de añadir agua. ¿Qué impacto tiene esto en la eficiencia del proceso y en los costes operativos?
Desde el punto de vista de la eficiencia, estas soluciones ayudan a optimizar el proceso y reducir consumos, ya que se minimizan tanto el gasto de agua como la energía asociada a su gestión, bombeo o tratamiento. Esto tiene un impacto directo en los costes operativos de la planta.




























