La necesidad constante de invertir en infraestructura, tecnología y automatización es otro punto crítico
La logística de frío afronta el reto de crecer en un entorno cada vez más complejo
Se observa un crecimiento generalizado del sector del transporte a temperatura controlada, impulsado por la evolución de los patrones de consumo, por una mayor exigencia en la calidad y seguridad alimentaria y por la creciente variabilidad tanto en la oferta como en la demanda. Estos factores obligan a las empresas del sector a adaptarse constantemente a entornos cada vez más dinámicos y complejos.
En LOGIFRIO, donde estamos prácticamente dedicados 100% al transporte a temperatura controlada, identificamos varios puntos especialmente desafiantes. Por un lado, los costes fijos, como la electricidad y los combustibles, representan un reto significativo debido a su volatilidad e impacto directo en la estructura operativa. A esto se suma la escasez de mano de obra disponible, el absentismo y la dificultad para encontrar perfiles dispuestos a trabajar en operaciones que funcionan las 24 horas del día, los 365 días del año.
La respuesta del sector pasa por combinar tecnología, sostenibilidad y excelencia operativa. Las prioridades son claras: automatizar procesos, reforzar la visibilidad en tiempo real, desplegar plataformas conectadas con los sistemas del cliente y elevar el nivel de ciberprotección. Al mismo tiempo, será necesario consolidar modelos operativos más flexibles y colaborativos, capaces de equilibrar coste, servicio y estacionalidad. En paralelo, el sector deberá tener un papel activo en la definición de marcos regulatorios y de transición energética viables. La competitividad futura de la logística de temperatura controlada dependerá, en definitiva, de su capacidad para integrar eficiencia, resiliencia, trazabilidad y sostenibilidad en un mismo modelo operativo.









