Cómo la producción on-demand está revolucionando el etiquetado a color en el sector industrial
Eficiencia operativa mediante el control de la producción
Para resolver estos cuellos de botella, la tendencia actual pasa por trasladar la producción de las etiquetas a las propias instalaciones, apostando por la impresión bajo demanda. Así, mientras que las grandes corporaciones adoptan este modelo para gestionar ágilmente su inmensa variedad de referencias y reducir el desperdicio, para las pymes supone la democratización del etiquetado.
Tradicionalmente, las empresas más pequeñas debían asumir los altos volúmenes mínimos exigidos por las imprentas externas para obtener calidad, o conformarse con soluciones básicas. Hoy, pueden acceder a un etiquetado premium y flexible desde la primera unidad. Soluciones como las impresoras profesionales de la gama ColorWorks de Epson se han desarrollado precisamente para dar respuesta a esta necesidad del mercado, permitiendo a fabricantes de cualquier tamaño definir nuevos estándares operativos.
Al integrar la impresión a color en la propia planta, se eliminan los problemas tradicionales asociados a la sobreimpresión térmica en blanco y negro sobre plantillas preimpresas. Esta tecnología actúa como un facilitador logístico y las fábricas producen sus etiquetas, tickets y rótulación exactamente en la cantidad y el momento en que los necesitan. De este modo, se evita el riesgo de sufrir paradas en la cadena de producción por falta de material o retrasos en los envíos debido a entregas fuera de plazo de proveedores. Esta independencia operativa se traduce, en definitiva, en recuperar el control total del flujo de trabajo y blindar los tiempos de respuesta.
Agilizar la cadena de suministro no debe implicar renunciar a la excelencia o a la resistencia de los materiales. Los entornos industriales y logísticos requieren materiales que soporten condiciones complejas, como la fricción, la exposición a la humedad o el contacto con sustancias químicas.
Para que la impresión on-demand sea viable en este sector, es fundamental contar con tecnologías que garanticen la máxima durabilidad y que ofrezcan una amplia flexibilidad para abarcar diferentes mercados. El uso de tintas pigmentadas, como las UltraChrome DL, aporta la fijación necesaria para cumplir con normativas estrictas, como la certificación BS 5609, indispensable para el etiquetado de contenedores químicos. Sin embargo, para dar respuesta a la diversidad de la industria, Epson ha desarrollado también tintas de base al agua (Dye). Un claro ejemplo de esta adaptabilidad es el modelo CW-D3800e, una solución Dye orientada específicamente a los pequeños productores que buscan resultados cromáticos muy vivos y brillantes.
Asimismo, la robustez de los equipos es clave para no interrumpir la operativa diaria. La incorporación de cabezales de impresión de alta fiabilidad minimiza las tareas de mantenimiento y asegura una calidad de imagen uniforme durante toda la vida útil del equipo, respondiendo a la versatilidad de soportes y grosores que demanda la industria hoy en día.
Integración fluida y aplicación real en el sector cárnico
Un claro ejemplo de cómo esta tecnología transforma los procesos es el caso de Famadesa. Esta compañía, referente en la industria cárnica con más de 55 años de trayectoria, decidió integrar la tecnología de impresión bajo demanda ColorWorks en sus instalaciones para agilizar su logística de expediciones. El cambio ha supuesto una optimización directa de sus recursos, ya que, al preparar un pedido de un número concreto de artículos, el sistema lanza la impresión exacta de esas etiquetas. Esto les permite aplicar al instante el diseño específico, el fondo adecuado y los datos variables necesarios para ese lote, sin tener que detener la línea para cambiar las bobinas de papel y sin acumular stocks de etiquetas que podrían quedar sin usar.
Responder a las nuevas dinámicas del packaging industrial pasa por equipar las líneas de producción con herramientas que aporten autonomía. Apostar por la impresión a color bajo demanda permite a las empresas optimizar su eficiencia, reducir su inventario a rollos de etiquetas en blanco y adaptarse con total flexibilidad a las exigencias del mercado.














