Pujante apuesta por la innovación en elaborados de pollo para adaptarse a los nuevos hábitos de consumo
La evolución de los hábitos alimentarios está impulsando a la industria avícola a desarrollar nuevas soluciones que combinen conveniencia, variedad y seguridad alimentaria. En este contexto, Pujante ha ampliado su actividad en el ámbito de los elaborados de pollo con el lanzamiento de una nueva gama que reúne 16 referencias y que refleja la creciente diversificación de esta categoría.
La innovación en este segmento no se limita a ampliar el número de productos disponibles, sino que implica adaptar los procesos de elaboración a las nuevas expectativas del consumidor. La búsqueda de alimentos fáciles y rápidos de preparar, pero que mantengan unas características organolépticas adecuadas, está llevando a las empresas del sector a trabajar en nuevas formulaciones, formatos y técnicas de transformación.
En el caso de Pujante, el desarrollo de esta nueva línea se apoya en la selección de diferentes cortes de pollo y en la aplicación de sistemas de marinado y adobo orientados a conseguir características concretas de sabor, textura y jugosidad. El objetivo es obtener elaborados con unas propiedades homogéneas y adaptadas a diferentes ocasiones de consumo.
Esta evolución también pone de manifiesto la importancia que están adquiriendo aspectos como la seguridad alimentaria y la gestión de los alérgenos en el desarrollo de nuevos alimentos. La compañía señala que las referencias de la nueva gama están libres de alérgenos, incorporando así este criterio al proceso de desarrollo de productos.
La innovación también se plantea como un proceso continuo. El departamento de I+D de Pujante mantiene actualmente abiertas diferentes líneas de desarrollo para ampliar su oferta de elaborados, con proyectos que incluyen nuevas aplicaciones y perfiles de sabor, como el chorizo criollo de pollo, las tiras de pollo con sabor teriyaki o la carne picada estilo boloñesa.
La diversificación de estas propuestas refleja una tendencia más amplia dentro de la industria cárnica: trasladar formatos y elaboraciones tradicionalmente asociados a otras categorías al ámbito de la carne de pollo. Esta estrategia permite explorar nuevas ocasiones de consumo y responder a una demanda que busca productos más versátiles y sencillos de incorporar a la alimentación cotidiana.
En paralelo, la innovación en la industria avícola está cada vez más vinculada a la optimización de los procesos productivos. Tecnología, seguridad alimentaria, eficiencia y sostenibilidad forman parte de los criterios que condicionan el desarrollo de nuevas soluciones y que pueden determinar la competitividad de las empresas en un mercado en transformación.
El lanzamiento de esta gama se enmarca así en una estrategia de innovación orientada no solo a ampliar el catálogo, sino a anticiparse a las necesidades de un consumidor que demanda mayor variedad, practicidad y garantías en los alimentos. Una evolución que está contribuyendo a ampliar las posibilidades de transformación del pollo y a generar nuevas oportunidades para el conjunto de la industria avícola.















