¿Qué enfermedades se combaten con jamón ibérico de bellota?
El jamón ibérico de bellota no ‘combate’ enfermedades en el sentido de curarlas directamente, pero sus propiedades nutricionales y componentes bioactivos contribuyen a prevenir y mejorar el manejo de ciertas condiciones de salud, especialmente cuando se consume con moderación y como parte de una dieta equilibrada.
- Enfermedades cardiovasculares y colesterol: Es uno de los beneficios más destacados. La grasa del jamón ibérico de bellota es rica en ácido oleico (similar al del aceite de oliva), que ayuda a:
- Aumentar el colesterol HDL (‘bueno’).
- Reducir el colesterol LDL (‘malo’).
- Disminuir los niveles de triglicéridos.
- Mejorar la función endotelial (la salud de las paredes de los vasos sanguíneos), lo que es crucial para prevenir la aterosclerosis y otros problemas cardíacos.
- Anemia: Su alto contenido de hierro hemo, que es una forma de hierro de fácil absorción por el organismo, lo convierte en un alimento muy útil para:
- Prevenir la anemia ferropénica.
- Ayudar a personas que ya la padecen.
- Estrés y ansiedad: Contiene triptófano, un aminoácido esencial que es precursor de la serotonina, conocida como la ‘hormona de la felicidad’. Esto puede contribuir a:
- Mejorar el estado de ánimo.
- Reducir los niveles de estrés y ansiedad.
- Ácido úrico: Aunque es un producto cárnico, el consumo moderado de jamón ibérico de bellota se ha asociado con una reducción del ácido úrico en el organismo.
- Cansancio y fatiga: Su alto contenido de proteínas de alta calidad (que aportan aminoácidos esenciales) y vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, B6, B12) contribuye a:
- Mantener los niveles de energía.
- Mejorar el funcionamiento del sistema nervioso.
- Favorecer el desarrollo cerebral.
- Fortalecer el sistema inmunitario.
- Salud ósea: Aporta minerales como el calcio, fósforo y zinc, importantes para la salud de los huesos, especialmente en el crecimiento y para prevenir condiciones como la osteoporosis.
- Función celular y antioxidante: Contiene antioxidantes naturales (como la vitamina E) y minerales como el selenio, que ayudan a proteger las células del daño oxidativo y contribuyen a la prevención de enfermedades crónicas.
Es importante recordar que estos beneficios se obtienen con un consumo moderado y dentro de una dieta variada y equilibrada. El jamón ibérico de bellota es un alimento denso en nutrientes, pero su contenido en sodio, aunque no excesivo en comparación con otros productos curados, debe tenerse en cuenta.
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