¿Productos con identidad pueden crecer y diferenciarse sin renunciar a su origen?
Interempresas modera en Salamanca Tech un debate sobre cómo crecer sin perder la identidad del producto
Representantes del sector agroalimentario analizaron en Salamanca Tech, en una mesa moderada por la periodista Nina Jareño, cómo el origen, la trazabilidad y el proceso productivo se convierten en claves para competir sin perder autenticidad, en un contexto marcado por la creciente exigencia del mercado y la necesidad de aportar valor diferencial a través de la identidad del producto.
La directora de Contenidos del Área Alimentaria de Interempresas, Nina Jareño, moderó el pasado 16 de abril, en el marco Salamanca Tech Summit, la mesa redonda ‘Saber de dónde viene’, un espacio de reflexión centrado en el papel del origen como motor de valor en la industria agroalimentaria.
En un contexto marcado por la innovación, la digitalización y el crecimiento empresarial, la sesión puso el foco en un elemento aparentemente opuesto: la identidad del producto. Bajo la premisa de que la tradición y la innovación no compiten, sino que se complementan, el debate abordó cómo los productos con identidad pueden crecer, diferenciarse y ganar valor sin perder aquello que los hace únicos.
Una mesa con perfiles complementarios
La mesa reunió a representantes de distintos ámbitos del sector: Rubén Hidalgo, director de inversión de impacto en Central Lechera Asturiana; Fernando Fregeneda, socio fundador y responsable de Desarrollo de Negocio en Quesería La Antigua; Darío Sánchez, director de la Feria de la Industria Cárnica (FIC) de Guijuelo; Antonio Gómez Robles, de Patabrava y Matadero de Guijuelo SA (Maguisa); y Agustín Labrador, gerente de Bodegas Labrador y Dominio de la Sierra.
Todos ellos aportaron visiones complementarias sobre una cuestión central: cómo equilibrar crecimiento, autenticidad y competitividad en mercados cada vez más exigentes.
Origen, proceso y tecnología: claves para competir
A lo largo de la conversación se abordaron aspectos como el valor de la materia prima frente al saber hacer en productos artesanales, el papel del origen como ventaja competitiva en la industria cárnica o la construcción del relato en el sector vitivinícola.
También se analizó el impacto de la tecnología en los procesos productivos, no solo como herramienta de eficiencia, sino como elemento que puede redefinir el propio producto. En este sentido, se destacó la importancia de la trazabilidad, el control del proceso y la capacidad de innovación como factores determinantes para acceder a inversión y consolidarse en el mercado.
Crecer sin perder autenticidad
Uno de los ejes centrales del debate fue la posibilidad de escalar sin renunciar a la identidad. Los participantes reflexionaron sobre los límites del crecimiento en productos artesanales, el equilibrio entre escalabilidad y autenticidad desde la perspectiva inversora y la percepción del origen en mercados nacionales e internacionales.
Asimismo, se puso sobre la mesa si el crecimiento empresarial conduce a modelos más homogéneos o si, por el contrario, sigue existiendo margen real para diferenciarse a partir del origen y el proceso.
Jesús Manuel Hernández y Dario Sánchez, directores de FIC Guijuelo, junto a Nina Jareño, directora de Contenidos del Área Alimentaria de Interempresas.
Del discurso al producto
La mesa concluyó con una degustación comentada que permitió trasladar el debate al producto final. Los asistentes pudieron catar quesos de La Antigua y vinos de Dominio de la Sierra y Bodegas Labrador, elaborados a partir de la variedad autóctona Rufete.
Este cierre permitió comprobar cómo el origen, el proceso y la innovación se perciben también en el producto, evidenciando que lo auténtico puede ganar valor sin dejar de serlo.







































