D.O. Alella: un tesoro escondido al lado de Barcelona

Òscar Pallarès (Consorci D.O. Alella)27/02/2012
foto

27 de febrero de 2012

La Denominación de Origen Alella es una de las más pequeñas y antiguas de la península. Muy cercana a la ciudad de Barcelona (una porción de sus viñas forman parte del área metropolitana de la ciudad), y a las orillas del Mar Mediterráneo, aglutina el territorio de dieciocho municipios de las comarcas del Maresme y el Vallès Oriental, entre ellas la que le da su nombre: Alella.
La D.O. Alella tiene un terroir propio y único que proporciona a los vinos que allí se producen unas características singulares. Este terroir viene definido, sobre todo, por el suelo predominante en la zona: el sauló (granito meteorizado). Pero también por una doble climatología, la que se da a cada lado de la Cordillera de Marina, frontera natural entre las comarcas del Maresme y el Vallès Oriental. El clima es mediterráneo, en el lado Maresme (brisa constante e irregularidad pluviométrica), y continental (más frío y menos horas de sol) en el lado de la comarca del Vallès.
foto
El sauló es un terreno muy permeable, característico por su color blanquecino.
El sauló es muy permeable y permite a las raíces de la vid profundizar en el sustrato para la búsqueda de agua. Además, su color blanquecino característico propicia la reflexión de la luz del sol, facilitando la maduración de la uva. La variedad autóctona predominante es la Pansa Blanca, una variante de la que en otras zonas vinícolas se denomina Xarel·lo, pero que en el clima y el suelo de la D.O. Alella se comporta de un modo totalmente distinto.
foto

Viñas de valor incalculable

El valor de las viñas de la D.O. Alella es incalculable por el hecho de haber sobrevivido a la enorme presión urbanística a que este territorio ha estado sometido desde hace más de 30 años. Preciosas viñas, a menudo de pequeñas dimensiones, se esconden entre pinedas y dibujan, casi a escondidas, un precioso paisaje que no deja a nadie indiferente. El éxito y la calidad de los vinos elaborados en este lugar privilegiado al lado del mar proviene de tiempos antiguos y es que, ya en la época de los romanos, sus vinos llamados 'laietanos' se enviaban hacia Roma para propocionar vigor y valentía a las tropas. El Centro de Acogida Turística (CAT) de Teià, vinculado al yacimiento arqueológico Cella Vinaria (una bodega romana), explica al visitante el proceso de romanización de Cataluña y la historia del vino de esta D.O.
foto
Aunque la 'Pansa Blanca' sigue siendo la gran protagonista de las viñas de la D.O. Alella, últimamente se están introduciendo nuevas variedades tintas.
Tradicionalmente, la D.O. Alella ha sido un territorio de vinos blancos, pero la recuperación de variedades tintas tradicionales como la Mataró o la Sumoll y la introducción de otras como el Syrah, el Merlot o el Cabernet Sauvignon ha llevado a las bodegas de la D.O. hacia la producción de vinos tintos también excelentes, de gran elegancia y complejidad. Actualmente son ocho las bodegas que elaboran vino con Denominación de Origen Alella.
El Consorcio D.O. Alella

El pasado 7 de junio de 2010 se constituyó el Consorcio D.O. Alella, formado por los ayuntamientos de 15 municipios y el Consejo Regulador de la D.O. Alella, con el objetivo de ejecutar una serie de proyectos para la creación y consolidación del destino enoturístico D.O. Alella. La idea consiste en atraer flujos de visitantes que puedan estar interesados en el mundo del vino para promocionar económicamente el territorio a través del conocimiento de los vinos, el patrimonio y el paisaje de la zona.

A pesar de contar con casi 60 años de historia, la D.O. Alella todavía es bastante desconocida por muchos de los habitantes de los municipios que la integran. Resulta, pues, complicado que estos ciudadanos ejerzan de embajadores del vino que se elabora en su territorio, entendido como patrimonio cultural. Por esta razón, una de las líneas de trabajo prioritarias del Consorcio D.O. Alella es la promoción del sentimimiento de pertinencia de los ciudadanos de la Denominación de Origen Alella a su propio territorio, así como la difusión y el posicionamiento de la nueva marca enoturística.

foto

Grandes acontecimientos para vincular el vino con la tierra

El calendario social de la D.O. Alella cuenta con una serie de actividades que todo buen aficionado al vino y a la gastronomía no puede dejar de apuntar en su agenda. Durante el mes de marzo se celebran a lo largo y ancho del territorio las Jornadas Gastronómicas de la D.O. Alella. Decenas de restaurantes elaboran para esas fechas menús especiales en los que los vinos de la zona son los protagonistas. Durante unas semanas, sus clientes pueden degustar un sinfín de opciones gastronómicas maridadas por sumilleres con vinos de la Denominación de Origen. El amplio abanico de opciones y precios convierten este evento en la ocasión ideal para que los propios ciudadanos del territorio conozcan los excelentes vinos que se producen cerca de sus casas.

El segundo gran evento que tiene lugar cada año con el fin de promocionar la D.O. Alella es la Semana del Vino. Mientras las bodegas se encuentran en pleno proceso de vendimia, los municipios de la Denominación de Origen acogen varias decenas de actividades de tipo lúdico y cultural destinadas a promocionar la cultura del vino y los productos que se elaboran en la zona. La oferta es tan amplia como tentadora: catas de vino y chocolate, excursiones entre las viñas a pie o en segway, música en vivo, visitas teatralizadas, exposiciones, cinefórums, etc., incluso existe la posibilidad de vendimiar uva y luego pisarla según el método tradicional.

foto
Pasear en segway entre las viñas con el mar al fondo es una de las opciones que permite la Semana del Vino D.O. Alella.

Ecología y enoturismo

Ecología y enoturismo son dos de las palabras que marcan la tendencia que sigue la Denominación de Origen Alella desde hace ya mucho tiempo. Cuatro de las ocho bodegas inscritas en el Consejo Regulador practican la agricultura ecológica (Alta Alella, Joaquim Batlle, Bouquet d’Alella y Alella Vinícola). Sus propietarios aseguran que, más allá de las tendencias del mercado y del posible valor añadido que les pueda aportar el sello ‘ecológico”, siguen este camino por pura convicción, por respeto al medio ambiente y el territorio.
foto
Algunos comenzaron hace tiempo, otros se han subido al carro más recientemente. Pero a finales de 2011 se puede afirmar que todas la bodegas de la D.O. Alella tienen abiertas sus puertas a las visitas de forma regular. La apuesta más fuerte la hizo Alta Alella hace algunos meses, al construir un bonito edificio acristalado, integrado en el paisaje, situado en el corazón de las viñas y con vistas al mar Mediterráneo, con el único objetivo de abrir las puertas de su bodega al visitante. También es un caso interesante el de Bouquet d’Alell, una de las últimas bodegas que se ha incorporado a la D.O., y que ya lo hizo con la doble intención de producir y comercializar vino al mismo tiempo que explotar el lado turístico de las viñas. La masía del siglo XIII en la que se ubica la bodega es un escenario incomparable para todo tipo de actividades. Y hablando de escenarios incomparables, se ha de mencionar la bodega más espectacular de Alella Vinícola. Construida en 1906 por el arquitecto modernista Jeroni Martorell, su visita supone un recorrido por la historia del vino de Alella. Pasear entre brillantes depósitos de acero inoxidable bajo los altísimos arcos parabólicos característicos del modernismo es una experiencia de las que no se olvidan con facilidad.

TOP PRODUCTS

ENLACES DESTACADOS

Enomaq 2017 - 14-17- 2-2017 Zaragoza - 21 salón internacional de maquinaria y equipos para bodegas y  del embotellado

ÚLTIMAS NOTICIAS

OPINIÓN

OTRAS SECCIONES

SERVICIOS