El Índice refleja presiones alcistas en vacuno y ovino
El Índice de Precios de la Carne de la FAO cierra 2025 con un repunte anual del 5,1% impulsado por la demanda global
El Índice de Precios de la Carne de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alcanzó en diciembre de 2025 un promedio de 123,6 puntos, lo que supone una caída del 1,3% respecto al mes anterior. Sin embargo, este retroceso mensual no impidió que el Índice cerrara el año con una media anual de 123,2 puntos, lo que representa un incremento del 5,1% respecto a 2024.
Este comportamiento contrasta con la evolución de otros grupos alimentarios, como los cereales o el azúcar, que experimentaron descensos anuales. La carne, en cambio, se mantuvo como uno de los productos con mayor presión inflacionaria en los mercados internacionales, sostenida por una demanda global robusta y limitaciones en la oferta exportable.
Descenso estacional en diciembre
Durante el último mes del año, los precios disminuyeron en todas las categorías cárnicas. Las cotizaciones de la carne de vacuno cayeron de forma significativa, arrastradas por una mayor disponibilidad de ganado para el sacrificio en Australia, donde las condiciones climáticas secas favorecieron la liquidación de cabañas.
En paralelo, los precios internacionales de la carne de aves de corral también descendieron, debido a la abundancia de oferta exportable frente a una demanda global más moderada. Las carnes de ovino y porcino registraron ajustes a la baja más contenidos: en el caso del cerdo, influido por la débil demanda de importaciones en la Unión Europea.
Tendencia anual: vacuno y ovino al alza, porcino y aves a la baja
El promedio anual de 123,2 puntos en 2025, frente a los 117,2 de 2024, refleja el buen comportamiento del mercado internacional de carne de vacuno y ovino. Ambos segmentos experimentaron subidas notables, impulsadas por una firme demanda de importación y unas disponibilidades exportables limitadas.
Por el contrario, los precios anuales de la carne de cerdo descendieron, afectados por una menor demanda internacional. La carne de aves de corral también registró un ligero retroceso interanual, en un contexto de elevada producción y exportaciones sostenidas.
Factores estructurales
Además de los movimientos estacionales, el mercado cárnico global se vio influido por factores estructurales clave a lo largo del año. Entre ellos, destacan los brotes de enfermedades animales, las tensiones geopolíticas y las restricciones comerciales, que aumentaron la incertidumbre y contribuyeron a mantener la presión sobre los precios.
Asimismo, la escasa disponibilidad exportable en ciertos mercados productores fue determinante para el encarecimiento de las carnes más demandadas. Esta situación se vio agravada por una recuperación desigual del consumo en distintas regiones del mundo.
Resiliencia del mercado cárnico ante un entorno global volátil
El comportamiento del Índice de Precios de la Carne de la FAO en 2025 evidencia la resiliencia del mercado cárnico frente a un entorno internacional complejo. Mientras que otras materias primas alimentarias registraron caídas de precios, la carne logró mantener una senda alcista en términos anuales, apuntalada por la solidez de la demanda externa y las tensiones en la oferta.
De cara a 2026, los analistas seguirán de cerca la evolución de los factores estructurales —desde la sanidad animal hasta la geopolítica— que podrían seguir condicionando la dinámica de los precios internacionales de la carne.




