Oportunidades del sector porcino español en el creciente mercado de Australia
Sinfoporc, la plataforma dependiente de la Interprofesional del Porcino de Capa Blanca (Interporc), ha publicado un informe sobre las posibilidades de acceso de España al mercado de Australia, con alto poder adquisitivo y una creciente demanda de elaborados de porcino, especialmente jamones curados y conservas. En 2024, España exportó 1.475 toneladas por un valor de 12,4 millones de euros.
El sector porcino australiano presenta un cierto déficit estructural, ya que su nivel de autoabastecimiento ronda el 80,5%. En este contexto, la dependencia de las exportaciones resulta reducida, situándose en el 12,8%, mientras que la dependencia exterior se apoya en mayor medida en las importaciones, próximas al 30%. Conviene matizar, no obstante, que una parte sustancial de estas importaciones corresponde a la adquisición de materias primas destinadas a abastecer a la sólida industria chacinera del país.
Durante el año 2024, Australia importó un total de 179.800 toneladas de carne y productos elaborados de porcino, lo que supuso un aumento del 16,2% en comparación con el ejercicio anterior. La estructura de estas importaciones estuvo dominada claramente por las carnes congeladas, que representaron el 91,2% del volumen total, mientras que los productos elaborados alcanzaron el 8,8%. De acuerdo con los datos recogidos en el informe de Sinfoporc, no se registraron importaciones de despojos de porcino en ese ejercicio.
A la hora de analizar las exportaciones españolas de productos porcinos con destino a Australia, es imprescindible considerar una serie de condicionantes relevantes. Entre ellos destacan la considerable distancia entre ambos mercados —superior a los 15.000 kilómetros— y los elevados costes logísticos asociados, así como la gran extensión territorial del país y la marcada concentración de la población en un número limitado de áreas urbanas, que funcionan como mercados diferenciados. A todo ello se suman las estrictas exigencias de adaptación a la normativa australiana en materia de seguridad alimentaria y etiquetado.
Por último, el informe subraya el fuerte posicionamiento y la elevada competitividad de Estados Unidos como principal suministrador del mercado porcino australiano. No obstante, se prevé que la eventual firma de acuerdos comerciales entre la UE-27 y Australia pueda generar nuevas oportunidades, facilitando una mayor presencia y penetración de los productos del sector porcino español en este mercado distante pero estratégico.



