El futuro del vino se debate en Canarias
La Federación Española del Vino (FEV) celebró en octubre en La Guancha (Tenerife) una sesión de su Comité de Acción Territorial, un encuentro clave para el desarrollo estratégico del sector vitivinícola nacional. Con la participación de representantes de las principales asociaciones del vino del país, la jornada sirvió para analizar los desafíos compartidos por las distintas regiones productoras y establecer líneas de colaboración orientadas a asegurar la competitividad del vino español en un escenario global en transformación.
Una agenda marcada por el futuro del sector
Durante la jornada se abordaron cuestiones críticas como la resiliencia agronómica frente al cambio climático, la sostenibilidad de los modelos de cultivo, la preservación de material genético autóctono, la evolución del consumo (con especial atención a las nuevas generaciones) y la necesidad de consolidar la competitividad del vino español en el contexto internacional. También se puso el foco en la integración de las políticas públicas regionales y estatales en la planificación sectorial.
La presentación del modelo de gobernanza de FEDEJEREZ aportó una referencia práctica sobre estructuras de coordinación territorial eficaces, destacando aspectos como la integración vertical de operadores, la gestión del valor añadido en origen y la interlocución institucional.
La diversidad territorial del vino en España fue valorada como un activo estratégico que debe gestionarse de forma coordinada para maximizar su potencial económico, ambiental y cultural.
Representantes del Comité de Acción Territorial de la Federación Española del Vino (FEV).
Canarias, un modelo singular de adaptación y diferenciación
La elección de Canarias como sede del encuentro no fue casual. Con un modelo vitivinícola singular, basado en variedades prefiloxéricas, prácticas sostenibles y un creciente reconocimiento internacional, las islas se han convertido en un laboratorio natural de adaptación al cambio climático y diferenciación enológica. Por ello, el caso canario fue analizado como ejemplo de viticultura insular altamente especializada, basada en variedades no injertadas, sistemas de cultivo tradicionales y estrategias orientadas a mercados de nicho.
Bodegueros locales miembros de AVIBO —entre ellos Clara Rodríguez (El Lomo), Felipe Monje (Monje), Sofía Monshouwer (Piedra Fluida) y Agustín Farráis (Tajinaste)— compartieron experiencias relacionadas con la gestión de recursos hídricos, la renovación varietal y la valorización del origen mediante certificaciones de calidad.
La visita técnica a la bodega Viñátigo permitió profundizar en aspectos enológicos relacionados con la vinificación de variedades minoritarias, la conservación de suelos volcánicos y la trazabilidad en origen, en un marco que combina tradición vitícola y tecnologías adaptadas al contexto insular.
La reunión sirvió para visitar algunas de las bodegas más emblemáticas de Tenerife como Viñátigo.
Instituciones alineadas con el impulso vitivinícola
El encuentro contó con el respaldo de las instituciones canarias, con la participación de Eduardo García Cabello, viceconsejero de Sector Primario del Gobierno de Canarias; Valentín González Évora, consejero delegado del Sector Primario del Cabildo de Tenerife; y Juan Ramón Marín, director general de Agricultura. Todos ellos coincidieron en destacar el papel estratégico del vino como motor económico, agente de cohesión territorial y garante del paisaje agrario.
Un modelo de gobernanza territorial para el vino
La FEV, a través de su Comité de Acción Territorial, reafirma con este encuentro su apuesta por una gobernanza colaborativa que articule a los distintos actores del ecosistema vitivinícola español. Tal como subrayaron sus representantes, el futuro del vino pasa por la cooperación entre regiones, la transferencia de conocimiento y la defensa activa del valor del origen y la calidad frente a los retos de un mercado global cada vez más competitivo.






