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Favorece el incremento de las producciones

El regadío, clave en el desarrollo agrícola del siglo XXI

Ángel Pérez21/02/2019

El regadío cobra protagonismo creciente en un contexto global de reducción de la superficie cultivada, unido al fuerte incremento de la población mundial previsto para las próximas décadas.

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Todo el mundo coincide: en los próximos años habrá que producir más con los mismos recursos o incluso menos. El fuerte incremento de la población mundial, que según las estimaciones oficiales alcanzará los 9.500 millones de habitantes en 2050, frente a los 7.700 millones actuales, requiere una respuesta ágil e imprescindible desde el sector productor.

La Agricultura tiene ante sí el reto de responder a esa demanda. Para hacerlo, ha comenzado a dotarse de herramientas y técnicas que, además de elevar sobremanera los niveles actuales de producción, deben ser capaces de alcanzar los resultados de manera sostenible, porque una de las principales demandas de las sociedades avanzadas atiende precisamente a criterios relacionados con la conservación y respeto del medio ambiente y de los recursos disponibles.

Además, sobre las corrientes de opinión generadas al respecto, se alza un concepto demoledor: el cambio climático. Ya prácticamente nadie niega esta realidad, seguramente porque prácticamente todas las zonas del planeta, en escalas desiguales, han sufrido, sufren y sufrirán en los próximos años los efectos del calentamiento global.

Las administraciones coinciden en que hay que tomar medidas. Las sociedades también. La ciudadanía, en líneas generales, igualmente. A todos los niveles. Cada sector industrial lo hace de forma racional y ordenada, de acuerdo al marco regulatorio correspondiente.

Uno de los sectores más afectados por el cambio climático y sus derivadas es el de la producción agropecuaria. Su vinculación estrecha y directa con el medio lo sitúan en el centro del debate, con voces críticas que cuestionan la poca optimización que hace de ciertos recursos, como el agua. En este sentido, la tecnología y la innovación son elementos clave para garantizar el futuro de una agricultura sostenible y competitiva.

VOLUMEN DE AGUA (en miles de m3) POR TIPO DE RIEGO
  Volumen Variación anual (%)
Goteo 5.890.738 +2,6
Gravedad 4.967.791 -4,5
Aspersión 4.089.971 +2,2

Año 2016

Algunos datos

Según el Instituto Geográfico Nacional (IGN), la superficie de regadío totaliza en España algo más de 3.700.000 ha, es decir, aproximadamente el 7% de la superficie geográfica y el 14% de la superficie agraria útil, aunque significa el 67% de la Producción Final Vegetal. Y añade que algo más del 35% del Producto Bruto Agrícola se obtiene de dichas tierras.

El 65% del regadío español se realiza con sistemas eficientes para ahorrar agua, por goteo o microaspersión. Los cultivos herbáceos (maíz, trigo, cebada alfalfa etc.) acaparan el 80% de toda la superficie y, en estos cultivos, más de la mitad del riego se realiza por gravedad, sistema que sólo supone el 40% en frutales y cítricos. La escorrentía media anual, o agua de lluvia que circula por la superficie, es de 220 mm/año (111.000 hm3/año), de los que unos 82.000 son recursos superficiales y 29.000 hm3 son subterráneos.

Uso eficiente del agua

Como el fin último es aumentar la producción, respetando los criterios indicados, hay que buscar soluciones. Y dado que se ha comprobado que una hectárea de regadío es —en función de una serie de variables— unas seis veces más productiva que una de secano, parece coherente enfocar los esfuerzos hacia esta vía, siempre recordando que estamos ante un bien escaso e imprescindible para la vida.

En España, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha diseñado la Estrategia Nacional de Regadíos de cara a avanzar en el uso eficiente del agua. Contempla la necesidad de modernizar 800.000 ha de regadíos, lo que, según sus cálculos, supondrá un ahorro de agua de unos 1.100 hm3/año, con una inversión próxima a los 3.000 millones de euros.

Entre las líneas de actuación del departamento que dirige Luis Planas, dentro del proceso de modernización y revitalización del medio rural, se encuentra el impulso del regadío como una de las prioridades. De hecho, trabaja en un Plan Director de Regadíos que recoja las demandas a nivel nacional, atendiendo a criterios económicos, ambientales y sociales.

En paralelo, un informe de la Subcomisión de Agua y Cambio Climático aprobado en el Congreso plantea reducir el regadío y detener la construcción de obras de regulación, lo que ha encontrado respuesta inmediata de la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore), que aboga por la puesta en marcha de un Plan Nacional de Infraestructuras Hídricas para hacer frente a las sequías e inundaciones derivadas del cambio climático.

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Digitalización

Como sucede en muchos otros ámbitos de la industria, la digitalización ha irrumpido de lleno en el mundo del regadío. Los agricultores ya están utilizando la información obtenida a través de las nuevas tecnologías en la toma de decisiones.

La automatización es una realidad en la gestión de las infraestructuras, de los bombeos o en la optimización de los recursos hídricos y energéticos. En definitiva, herramienta fundamental para mantener la competitividad de las explotaciones y facilitar la intensificación. El siguiente paso es aprovechar los datos para orientar las operaciones, es decir, realizar la tarea agronómica.

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Pivot de la amplia gama que ofrece la marca Bauer a través de su importador en España, Farming Agrícola.

Desde la empresa privada también tienen claro que el progreso tecnológico pasa por la telegestión, que ya es una realidad hoy en día. “El agricultor quiere utilizar dispositivos móviles para realizar todo tipo de tareas (arrancar o detener los equipos de riego, conocer la ubicación del pívot, el caudal, la presión, etc.). Después se puede ir un poco más lejos y volcar los datos de campaña y procesarlos por ordenador”, afirma Andrés Bernal.

El técnico de producto de Bauer y Riego en Farming Agrícola observa que otra tendencia actual es “amueblar el campo” con maquinaria en función del tamaño de las parcelas. En las grandes se trata de colocar pivots (lineales, circulares y sistema ‘hipódromo’) con sistemas de baja presión, mientras que en las parcelas pequeñas abundan más los enrolladores, que en el caso de esta marca incorporan una turbina patentada para reducir la presión y el caudal, ganando así en eficiencia.

Cada vez es más frecuente encontrar sensores colocados en las plantas y en el terreno, cuya información, mediante cálculos algorítmicos, permite decidir la cantidad y el momento preciso del riego. El 'big data' también entra en juego.

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Programadores comercializados por la empresa Ris Iberia.

Eso sí, no lo hace a la misma velocidad que en otros sectores. "Al agricultor mayor es muy difícil cambiarle. Este tipo de tecnología encaja más entre los nuevos profesionales que llegan al campo", señala Álvaro Royo-Villanova, de la empresa aragonesa Ris Iberia, fabricante e importadora de productos relacionados con sistemas de riego y cuyo negocio agrícola supone el 80% de su negocio.

Programadores vía Wifi o estaciones meteorológicas capaces de ofrecer un amplio abanico de posibilidades (control de la humedad del suelo, fertilización, predicción en punto exacto, etc.) son algunos de los productos que actualmente comercializa después de 20 años en el mercado.

Al entrar en un terreno repleto de soluciones, muchas de las cuales requieren a su vez un cierto, o elevado, conocimiento técnico, los profesionales se decantan cada vez más por soluciones globales cuando se habla de irrigación. Si hablamos de maquinaria, los 'proyectos llave en mano' se extienden cada vez más, esto es, el cliente asume la inversión pero quiere que el proveedor se ocupe de todo lo que conlleva su montaje y puesta a punto previa a la entrada en funcionamiento. E, igualmente, demandará posteriormente una supervisión del equipamiento adquirido.
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Solución integral de Progrès premiada en Smagua 2019.

En lo que se refiere a la agricultura 4.0, cobran protagonismo las soluciones completas para el control del riego, como la presentada y premiada en la última edición de la feria Smagua por la empresa ilerdense Progrès. A través de sensores conectados a los programadores, se recogen datos sobre el estado de la planta, del suelo, del clima y consumos, que son enviados a la nube junto con otros provenientes de API's y teledetección.

Posteriormente, a través de herramientas de gestión se permite el acceso a la información procesada y visualizada a través de gráfica de estado, mapas interactivos, registros detallados, etc. El usuario, desde ordenador o dispositivo portátil, puede consultar el estado de la instalación, analizarla y ajustar la cantidad de agua y fertilizante a las necesidades del cultivo.

“La nueva PAC va a continuar apoyando inversiones en regadíos”

En pleno proceso abierto de negociación del programa europeo de ayudas al sector agrícola, previsto para abarcar el periodo 2021-207, Ricard Ramón, jefe de Unidad Adjunto AGRI-C1 de la Comisión Europea, deja claro que “la nueva PAC va a continuar apoyando inversiones en regadíos”. “El cómo se va a ejecutar es lo que se está discutiendo ahora en los diferentes Reglamentos”, puntualiza.

Ramón recuerda que en el Reglamento 2007-2013 “no existía la palabra regadío” y no hubo financiación del Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (Feader) para este capítulo. En el vigente, que cubre el periodo 2014-2020, se contemplan inversiones en activos físicos y en instalaciones de riegos. Además, establece parámetros y criterios generales para todos los Planes de Desarrollo Rural (PDRs).

La propuesta presentada a la Comisión para la nueva PAC prevé su mayor integración con la Directiva Marco del Agua e, igualmente, entre los dos pilares de ayudas —las directas (I) y los planes estratégicos (II)—. Los objetivos perseguidos, según el funcionario español en Bruselas, son la mitigación y adaptación al cambio climático y la gestión de los recursos naturales: agua, suelo y aire. Además, se prestará una mayor atención a seguimiento y análisis de los resultados, aunque esta labor quedará a decisión de cada Estado miembro.

Las inversiones en regadíos en la PAC post-2020 tendrán un nuevo enfoque, más abierto y flexible, pero más estratégico y coherente con el resto de instrumentos.

Ante las dudas surgidas entre los perceptores de las ayudas con relación a la entrada en vigor de la próxima PAC, que podría aplazarse hasta 2022 debido a la paralización de su tramitación por la renovación del Parlamento Europeo tras las elecciones del próximo 26 de mayo, Ramón es rotundo: “habrá PAC en 2021, esta o la siguiente”.

Explica que la propuesta presentada el pasado 1 de junio “es una evolución de los instrumentos operativos desde 2015”, pero queda pendiente de la aprobación previa del Marco Financiero Plurianual (MFP), que tendrá lugar el próximo mes de octubre.

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Ricard Ramón, jefe de Unidad Adjunto AGRI-C1 de la Comisión Europea, durante la pasada feria Smagua en Zaragoza.
TOTAL TIERRAS DE CULTIVO EN REGADÍO (ha)
Andalucía 1.043.181
Castilla-La Mancha 540.193
Castilla y León 444.958
Aragón 407.156
Comunidad Valenciana 289.074
Extremadura 273.635
Catalunya 256.698
Murcia 183.106
Navarra 96.260
La Rioja 45.758
Baleares 20.319
Madrid 19.084
Canarias 18.977
Galicia 16.924
País Vasco 7.655
Cantabria 525
Asturias 489
TOTAL 3.663.990

Fuente: Encuesta sobre Superficies y Rendimientos (MAPA), 2017.

Uso más racional del agua

Pero este proceso abierto no es la panacea ante el reto alimenticio que debemos encarar en los próximos años. Como señalan Carlos Gutiérrez-Martín y Nazaret Montilla-López, de la Universidad de Córdoba, aunque la modernización de regadíos logra en general una disminución del uso del agua, los efectos en el consumo pueden ser dispares, pudiendo incrementarse debido a otros factores, como los precios de los productos agrarios, la Política Agraria Común o el incremento de la superficie regable.

A su juicio, la búsqueda de una disminución real en el consumo de agua de los cultivos que ayude a mejorar la presión sobre el medio y mitigue los posibles efectos del cambio climático debe pasar por técnicas como el riego deficitario controlado o el riego localizado subterráneo y, en general, un uso más racional del agua, solo posible en una agricultura modernizada.

Empresas o entidades relacionadas

Farming Agrícola, S.A.
Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación
Smagua - Feria de Zaragoza

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