Juvé & Camps adelanta la vendimia a julio por primera vez y estrena la recolección nocturna
Juvé & Camps ha iniciado la vendimia de 2026 en su finca de Espiells con dos hitos inéditos en la historia de la bodega: la cosecha comienza por primera vez en el mes de julio y parte de la recolección se realizará durante la noche. El adelanto responde a la evolución climática de la campaña y a las elevadas temperaturas registradas en las últimas semanas, que han acelerado la maduración de las primeras parcelas.
La bodega ha decidido trasladar el inicio de la vendimia a las horas nocturnas para evitar las temperaturas más elevadas del día y preservar la calidad de la uva desde el momento de su recogida. Esta medida permite mantener el fruto a una temperatura más baja durante el transporte hasta la bodega, reduciendo el riesgo de oxidación y favoreciendo la conservación de su potencial aromático, su frescura y su acidez natural. Además, mejora las condiciones de trabajo del equipo de vendimia.
La campaña arranca con unas perspectivas especialmente favorables gracias a las lluvias registradas durante el invierno y la primavera, que han acumulado 630 l/m² y han permitido recuperar las reservas hídricas del suelo tras varios años de sequía. Según la bodega, este escenario ha favorecido un desarrollo equilibrado del viñedo y una maduración homogénea de la uva.
Los controles realizados antes del inicio de la cosecha muestran un excelente estado sanitario del fruto y una buena conservación de la acidez natural. Juvé & Camps prevé recolectar alrededor de 1.000.000 de kilos de uva procedente de sus viñedos, con un rendimiento medio estimado de 5.500 kg/ha, aunque la cifra definitiva dependerá de la evolución meteorológica de las próximas semanas.
“Las lluvias del invierno han devuelto equilibrio a los suelos y han permitido que las cepas lleguen a la maduración con una disponibilidad hídrica muy distinta a la de los últimos años. La uva está sana y homogénea; ahora el reto es interpretar cada parcela y recogerla en su punto exacto, sin dejarnos condicionar por la precocidad general de la añada”, explica Pep Jiménez, director de viticultura de Juvé & Camps.
La vendimia será completamente manual y movilizará a cerca de un centenar de personas durante las próximas semanas. Los racimos se seleccionarán directamente en el viñedo antes de su traslado a la bodega, donde pasarán un nuevo control analítico y visual antes de iniciar el proceso de vinificación.
La campaña comienza con las variedades Pinot Noir y Chardonnay, destinadas principalmente a la elaboración de los vinos base para espumosos de largas crianzas. Posteriormente se incorporarán el Macabeo, el Xarel·lo y la Parellada, así como las variedades destinadas a los vinos tranquilos. Cada parcela se cosechará de forma independiente en función de su grado de maduración, variedad, orientación, altitud y características del suelo.
“Las primeras muestras presentan una combinación muy prometedora de frescura, madurez y acidez natural. Esperamos vinos base precisos, con tensión, expresión aromática y recorrido para afrontar las largas crianzas que definen el estilo de Juvé & Camps. Todo apunta a una añada equilibrada, con identidad y con las condiciones necesarias para elaborar espumosos brut nature de gran profundidad”, señala Laura Tragant, directora técnica de la bodega.












