ECOSPHEREWINES valida soluciones naturales para mejorar la resiliencia y productividad del viñedo
El consorcio del proyecto europeo ECOSPHEREWINES presentó en la Jornada Técnica del Aula de Viticultura de la DOP Montilla-Moriles (Córdoba) los primeros resultados de esta investigación aplicada en España, Francia y Portugal, cuyo objetivo es potenciar los servicios ecosistémicos de paisajes de viñedo de alto valor ecológico e impulsar una red de infraestructura verde.
Los contactos previos con el director gerente de la DOP Montilla-Moriles, Enrique José Garrido, evidenciaron el alto potencial de transferencia de los resultados del proyecto en la región vitivinícola andaluza, especialmente ante retos clave y contrapuestos en el actual escenario climático. Por un lado, la incidencia periódica de mildiu, que se repite cada 20 o 30 años, y, por otro, la adaptación a periodos prolongados de sequía.
Durante la jornada, Anabel Alba, técnica del área de investigación e innovación de la Fundación Juana de Vega, entidad coordinadora del proyecto, expuso los principales avances técnicos logrados tras dos años de trabajo en cuatro áreas experimentales de alto valor natural: Gaillac-Tarn (Francia), Alto Douro (Portugal), DOP Arribes e IXP Betanzos (España). Asimismo, agradeció a la dirección de la DOP Montilla-Moriles su apoyo a esta investigación.
Los resultados obtenidos en estas zonas muestran el potencial de las soluciones basadas en la naturaleza para mejorar la sostenibilidad y productividad del viñedo. En Gaillac-Tarn, el manejo del suelo mediante abonos verdes permite secuestrar más carbono que el desbroce químico convencional. Además, se ha constatado mediante sensores que la infraestructura verde, como setos y árboles, regula el microclima de las parcelas, reduciendo la radiación diurna y conservando el calor nocturno.
En el Alto Douro, el proyecto ha demostrado la eficacia del biocontrol frente al mosquito verde (Empoasca vitis) mediante hongos entomopatógenos, con tasas de mortalidad de ninfas de entre el 80 y el 90% en condiciones de laboratorio. También se ha comprobado que el uso de cubiertas vegetales sembradas y enterradas mejora significativamente el número y el peso de los racimos por vid frente a la vegetación natural.
En la DOP Arribes se ha completado la restauración tradicional de bancales en laderas de fuerte pendiente, utilizándolos como solución basada en la naturaleza para conservar el suelo y variedades locales adaptadas. Estos trabajos se han acompañado de una monitorización continua de la humedad y la temperatura para optimizar la gestión hídrica en diferentes sistemas de manejo.
Por su parte, en la IXP Betanzos se ha logrado mejorar el vigor vegetativo y el contenido de clorofila mediante acolchados de tojo y cubiertas de mostaza. Asimismo, se han validado técnicas de aplicación de biochar que incrementan los nutrientes del suelo y la actividad enzimática relacionada con el ciclo del carbono. En esta zona también se han recuperado muros de piedra seca, bosques de ribera y se han implantado bandas florales y bosques comestibles para potenciar la biodiversidad funcional.
Durante la jornada se presentaron además dos herramientas estratégicas para el sector: una estrategia de implementación en el espacio Sudoe y una guía práctica orientada a facilitar la transferencia de conocimiento a viticultores y agentes locales.
Este encuentro constituye la antesala de un evento internacional que el proyecto organizará en Andalucía a comienzos del segundo semestre de 2026. La cita reunirá a actores del sector vitivinícola, la investigación y la gestión territorial con el objetivo de presentar en profundidad la estrategia desarrollada y los resultados finales del proyecto.











