El CSIC desarrolla un gemelo digital para optimizar la fermentación del vino
Un modelo para anticipar el resultado del vino
El desarrollo central del proyecto es un gemelo digital que permitirá predecir, monitorizar y optimizar la fermentación. El sistema integrará variables como la composición del mosto, el tipo de levadura o la nutrición para anticipar la evolución del proceso.
“VINPRECISE propone el desarrollo de un gemelo digital que permita predecir, monitorizar y optimizar el proceso de fermentación en tiempo real, integrando datos de sensores inteligentes con modelos computacionales y algoritmos de inteligencia artificial”, señala Querol.
Entre los avances previstos destaca la creación de un modelo predictivo del perfil aromático del vino, que permitirá estimar el resultado sensorial antes de finalizar la fermentación.
Sensores y datos en tiempo real
El proyecto contempla el desarrollo de una red de sensores que permitirá seguir en tiempo real la evolución de los compuestos clave durante la fermentación. Para ello se utilizarán tecnologías como la espectroscopia NIR y dispositivos de análisis olfativo.
Esta información alimentará el sistema digital, que podrá ajustar los parámetros del proceso a medida que avanza la fermentación.
Las investigadoras principales: Amparo Querol (IATA) y Eva Balsa, del grupo Biosistemas e Ingeniería de Bioprocesos.
Automatización y aplicación en bodega
VINPRECISE también incorpora herramientas para automatizar la toma de decisiones mediante algoritmos que ajustan variables del proceso con el objetivo de mejorar la calidad final del vino.
El sistema se validará en condiciones preindustriales para facilitar su implantación en bodega. En el proyecto participan empresas como Bodegas Ramón Bilbao, Bodegas Roda, Lallemand Bio e INCONEF, lo que permitirá probar la tecnología en entornos reales.
“La integración de modelos computacionales con herramientas de inteligencia artificial permitirá predecir y optimizar el comportamiento de la fermentación a partir de datos reales de proceso”, destaca Eva Balsa, investigadora del IIM.
La iniciativa cuenta con una financiación de 858.000 euros dentro del Plan Estatal de Investigación 2024-2027 y busca acercar la digitalización a los procesos de vinificación.










