La Escola d’Estiu del Poli reúne a 1.500 escolares en un verano de experimentos y divulgación científica
La Universitat Politècnica de València (UPV) ha dado inicio a una nueva edición de la Escola d’Estiu del Poli, una iniciativa que este año reúne a cerca de 1.500 escolares y que alcanza su trigésimo novena edición, consolidándose como una de las escuelas de verano universitarias con mayor trayectoria en España.
La inauguración estuvo marcada por el tradicional grito de ‘EO, EO’, respondido al unísono por los participantes con un sonoro ‘EOOOOO’, dando comienzo a un mes de actividades educativas y de ocio que se desarrollarán en los campus de Vera y Gandia.
El programa está diseñado para acercar la ciencia, la tecnología y la innovación a los más jóvenes a través de experimentos, talleres y actividades de divulgación científica adaptadas a cada grupo de edad. Estas propuestas se complementan con sesiones de piscina, juegos de agua, excursiones a museos y visitas a diferentes espacios del entorno de València.
La oferta también incluye experiencias diferenciadas para los participantes de mayor edad. Así, mientras los grupos infantiles disfrutan de campamentos en Talayuelas (Cuenca), los jóvenes de hasta 17 años participan en actividades específicas como el Camino de Santiago o un viaje multiaventura a Cantabria.
El programa combina talleres de divulgación científica y experimentación con actividades deportivas, excursiones y convivencia.
Una propuesta educativa abierta a toda la sociedad
La Escola d’Estiu del Poli nació inicialmente como una actividad dirigida a los hijos e hijas de la comunidad universitaria, aunque con el paso de los años amplió su oferta hasta abrirla a toda la sociedad. En esta edición participan escolares de entre 4 y 17 años, acompañados por un equipo formado por 250 monitores y monitoras encargados de coordinar las distintas actividades.
El acto inaugural estuvo presidido por el vicerrector de Convivencia y Bienestar de la UPV, Santiago Guillem, quien dio la bienvenida a los participantes y destacó el valor de una iniciativa que combina el aprendizaje con el ocio educativo durante el periodo estival.
Con casi cuatro décadas de trayectoria, la Escola d’Estiu del Poli continúa apostando por despertar la curiosidad científica de niños y jóvenes mediante experiencias prácticas, fomentando al mismo tiempo la convivencia, el trabajo en equipo y el desarrollo personal en un entorno universitario.



