Entrevista Nuria Moreno, Consulting & Services Manager en Wolters Kluwer Tax & Accounting España
La inteligencia artificial está redefiniendo la forma en que las organizaciones forman, desarrollan y retienen el talento, pero su papel debe ser el de potenciar las capacidades de las personas y no reemplazar su criterio. En esta entrevista, Nuria Moreno, Consulting & Services Manager en Wolters Kluwer Tax & Accounting España, analiza cómo la personalización del aprendizaje, la formación continua y el equilibrio entre tecnología y habilidades humanas marcarán la evolución de la gestión del talento en los próximos años.
¿De qué modo la transformación digital está cambiando la forma de aprender y desarrollar el talento?
La transformación digital está cambiando el aprendizaje de forma muy profunda: hemos pasado de cursos puntuales y conocimiento estático a un modelo más continuo, accesible y conectado con el momento real de necesidad. Hoy los profesionales no siempre pueden esperar a una sesión larga en aula; necesitan aprender cuando surge el reto, con formatos ágiles, prácticos y compatibles con su ritmo de trabajo. Desde Wolters Kluwer Academy lo vivimos así: el valor ya no está solo en formar, sino en facilitar la adopción, la autonomía y la capacidad de evolucionar en un entorno que cambia muy rápido.
¿Cómo puede la tecnología ayudar a ofrecer una formación más adaptada a las necesidades de cada profesional y del actual entorno laboral?
La tecnología permite superar la lógica de “un mismo contenido para todos” y avanzar hacia experiencias más personalizadas. Las necesidades de un profesional dependen de su rol, nivel de experiencia, intereses y momento profesional; por eso es clave ordenar el conocimiento, recomendar contenidos relevantes y proponer recorridos formativos por perfil. En Wolters Kluwer Academy trabajamos precisa mente en esa dirección, con rutas, configuración de intereses y experiencias guiadas que reducen la sobrecarga de información y ayudan a encontrar antes aquello que realmente aporta valor de acuerdo con esos intereses y necesidades.
¿Qué está aportando la IA a la gestión del talento y a los responsables de Recursos Humanos?
La IA aporta eficiencia, capacidad de análisis y personalización. Puede liberar tiempo de tareas repetitivas, ayudar a identificar necesidades formativas, recomendar itinerarios de desarrollo y acelerar el acceso al conocimiento experto. Para Recursos Humanos supone una oportunidad para tomar el criterio humano. Las decisiones sobre personas siguen necesitando contexto, empatía, liderazgo y una mirada responsable.
¿La cultura del aprendizaje sigue siendo una asignatura pendiente de las organizaciones? ¿Cómo pueden fomentarla?
Creo que hemos avanzado mucho, pero todavía queda camino. Muchas organizaciones cuentan con plataformas y contenidos, pero el aprendizaje sigue compitiendo con las urgencias del día a día. El reto es que aprender forme parte del trabajo y no se viva como una actividad adicional. Para fomentarlo, los líderes deben dar ejemplo, generar espacios para el desarrollo y conectar la formación con objetivos reales de negocio y de crecimiento profesional. Las personas aprenden más cuando entienden el propósito y ven un impacto directo en su desempeño.
En los próximos años, ¿qué competencias marcarán la diferencia en los profesionales?
Marcarán la diferencia quienes sepan combinar capacidades tecnológicas y humanas. La competencia clave será aprender de forma continua: aprender, desaprender y volver a aprender. También será fundamental trabajar con la IA con criterio, integrándola en el día a día para mejorar la productividad, la calidad y la toma de decisiones. Junto a ello, seguirán siendo diferenciales el pensamiento crítico, la adaptabilidad, la comunicación, la colaboración y la capacidad de generar confianza. Cuanto más avanza la tecnología, más valor adquieren estas habilidades humanas. Durante años hemos hablado de transformación digital como un proyecto tecnológico. Hoy sabemos que es, sobre todo, un proyecto de personas: la tecnología evoluciona rápido, pero el verdadero diferencial seguirá estando en aprender, adaptarse y convertir el conocimiento en valor.

















