Controlando el caudal de aire aportado a la meseta se puede controlar la temperatura del material en transformación
Proyecto ORULAND: reutilización de subproductos y reducción de residuos y emisiones de las almazaras andaluzas
ORULAND es un proyecto cuya finalidad es la experimentación y realización de actividades de demostración, información y transferencia de tecnología para la valorización de subproductos y la reducción de residuos y emisiones de las almazaras andaluzas. La mayor parte de las actividades programadas se han llevado a cabo en las instalaciones del Centro IFAPA Venta del Llano de Mengíbar (Jaén). Además, hemos contado con la participación de diferentes almazaras y plantas de compostaje ubicadas en diferentes provincias andaluzas como Jaén, Córdoba, Sevilla, Cádiz y Granada.
Mapa y logo del proyecto.
La principal vía de valorización del alperujo generado en las almazaras es la obtención de aceite de orujo en plantas de extracción (orujeras). Dichas plantas pueden presentar diversos problemas como impactos ambientales, elevado consumo energético, requieren de elevada inversión y tienen limitación de capacidad durante la campaña oleícola, pudiendo llegar al colapso en el caso de un elevado volumen de producción de alperujo, lo que obligaría a la parada de producción de las almazaras.
Estos posibles problemas, junto con la necesidad de mejorar la sostenibilidad del sector almazarero y aumentar su contribución a la lucha contra el cambio climático nos impulsan a trabajar en vías alternativas de gestión del alperujo. En el proyecto ORULAND se apuesta por la valorización de los subproductos y residuos de almazaras a través del compostaje de éstos para convertirlos en una enmienda orgánica que, aplicada a los suelos, presenta innumerables ventajas de tipo agronómico y medioambiental.
Experimentación para la optimización del proceso de compostaje
El alperujo es un subproducto semisólido que se forma tras la extracción de aceite de oliva mediante el sistema de dos fases, y por ello es una mezcla de pulpa, hueso, piel, agua de vegetación y parte de aceite que ha quedado de forma residual. Dicha composición hace que tenga una características físico-químicas que dificultan su compostaje.
A lo largo del proyecto ORULAND se intenta salvar las dificultades que presenta el alperujo para su compostaje, y para ello se han realizado diferentes actividades de experimentación.
Una de las características desfavorables que presenta el alperujo para ser compostado es su elevado contenido de humedad, llegando a superar el 70%. El compostaje es un proceso biológico llevado a cabo por diversos microorganismos, los cuales necesitan oxígeno para el correcto funcionamiento de su metabolismo. Si se desea compostar el alperujo, se debe disminuir su contenido de humedad para asegurar la circulación mínima de aire dentro de la mezcla a compostar y de esta forma tener la cantidad necesaria de oxígeno en el interior de las pilas de compostaje.
La consistencia semisólida del alperujo hace que la formación de una pila de compostaje sea imposible sin realizar un acondicionamiento previo de éste. Existen diferentes maneras de reducir su contenido de humedad, como añadir materiales estructurantes a la mezcla (restos de poda u hoja), pero esto no es suficiente ya que el contenido de humedad es demasiado elevado y hace que sea imposible conseguir una estructura adecuada.
Una de las formas de paliar este problema es el secado del alperujo de forma natural mediante su almacenamiento en balsas o extendiéndolo en una superficie impermeable, permaneciendo durante meses expuesto al sol. Esta vía de secado no es la más apropiada, ya que requiere de mucho tiempo y superficie, ya sea en balsas de acumulación o en la propia planta de compostaje. lo que inutiliza esta superficie para dicho compostaje.
Para solucionar la problemática ocasionada por el elevado contenido de humedad del alperujo se ha instalado una deshidratadora con la que se obtiene, por una parte, el alperujo parcialmente deshidratado y por la otra, una fase acuosa.
Deshidratadora de alperujo en el Centro IFAPA Venta del Llano (Mengíbar, Jaén).
El tratamiento previo del alperujo con la deshidratadora le otorga una estructura y composición idóneas para poder iniciar de forma correcta su proceso de compostaje. Con esto se puede compostar en continuo, reduciendo tiempos muertos y por ende, aumentando productividad de las plantas de compostaje.
Existen diferentes formas de compostar según el volumen de materiales, el espacio disponible y la tecnología empleada. La principal modalidad que se emplea para obtener grandes cantidades de compost a nivel industrial es la de pilas al aire libre volteadas de forma mecánica, pero ésta plantea una desventaja, ya que precisa de una gran superficie impermeabilizada.
Planta de compostaje en pilas volteadas.
La formación de la pila de compostaje es clave para asegurar el correcto desarrollo del proceso de compostaje, ya que un tamaño excesivo (anchura y altura) puede ocasionar problemas de aireación, temperatura y humedad, dificultando la circulación mínima necesaria de oxígeno en el interior de la pila. Además, un tamaño excesivo en las pilas de compostaje dificulta el volteo mecánico y lo hace menos efectivo (dimensión de volteadora).
Por último, otra característica que poseen los subproductos de almazara es su elevado contenido en compuestos lignocelulósicos (celulosa, hemicelulosa y lignina) que hacen que el proceso se ralentice debido a su baja velocidad de degradación por la actividad de las diferentes poblaciones microbianas presentes en el compostaje
Con el fin de solucionar dichos inconvenientes se ha realizado un ensayo mediante la modalidad de meseta con aireación forzada.
Meseta experimental con sensorización automática.
El compostaje bajo esta modalidad permite formar una pila de mayor altura y de una anchura limitada exclusivamente por el espacio de la propia planta de compostaje. La aireación forzada es imprescindible para mantener el material en condiciones aeróbicas, ya que la altura de la meseta hace imposible la circulación de aire por el interior de material a compostar.
El suministro de aire se realiza mediante un sistema de tubos perforados bajo la meseta, conectados a un ventilador que inyecta aire con un caudal determinado. Para que el proceso permanezca controlado, se han instalado unos sensores de temperatura y oxígeno, los cuales monitorizan de forma continua ambas variables, críticas para el proceso. Con el registro de los datos de temperatura y oxígeno se actúa con antelación ante un descenso de actividad microbiana, realizando en los momentos oportunos los volteos y riegos necesarios.
Para verificar el desarrollo de esta modalidad se desarrolla en paralelo un ensayo en la modalidad de pila volteada. Los resultados obtenidos indican que la evolución del compostaje es semejante, por lo que dicha modalidad puede ser una forma de mejorar el rendimiento de las plantas de compostaje, ya que se obtiene mayor cantidad de compost por metro cuadrado de superficie.
Volteo de pila de compost con volteadora autopropulsada.
Transferencia de tecnología y divulgación
Las jornadas técnicas se dividen en dos partes: una teórica, en la que se reflexiona sobre la gestión de los subproductos de almazara en el contexto actual y todos los aspectos técnicos sobre el desarrollo y control del proceso de compostaje, así como los beneficios agronómicos del compost en suelos y cultivos. A continuación cada una de las empresas en las que se desarrollan las jornadas muestran a los asistentes el funcionamiento y las características de su planta de compostaje. Una vez finalizadas ambas partes, se pasa a la visita a la planta de compostaje donde se puede ver el funcionamiento real de cada una de las plantas y cada empresa ofrece respuestas a las cuestiones que plantean los asistentes en la propia planta.
Las plantas de compostaje que participan en ORULAND llevan a cabo el proceso de compostaje mediante diferentes modalidades y tecnologías (pilas volteadas, meseta volteada o túneles con volteadora). Esto permite a los asistentes comparar diferentes métodos y concluir cuál es el más apropiado según su perspectiva.
Durante el proyecto se han proyectado un total de nueve jornadas anuales. En el Centro IFAPA Venta del Llano (Mengíbar) se han desarrollado un total de cuatro jornadas, las cuales se han centrado en temas de tramitación ambiental, aspectos técnicos y control del proceso de compostaje. El resto de jornadas se han llevado a cabo en diferentes municipios de Andalucía.
Las plantas de compostaje que han colaborado son la SCA San Vicente de (Mogón, Jaén), Arbequisur SCA (Aguadulce, Sevilla), INGNIA S.L. (Almedinilla, Córdoba), SCA San Isidro de Loja (Loja, Granada) y Cooperativa Agrícola Ntra. Sra. de los Remedios-Picasat (Olvera, Cádiz).
Plantas de compostaje en meseta (izquierda) o túnel con volteadora (derecha).
A parte, se ha elaborado una guía práctica para el compostaje de alperujo, en la que se abordan los aspectos más relevantes del proceso. Se encuentra disponible en la plataforma SERVIFAPA e incluye temas como las materias primas para el compostaje de alperujo, las fases y el control del proceso, la calidad del compost y la normativa aplicable.

















