El aceite de oliva “ya no es únicamente un producto mediterráneo”
El COI sitúa el crecimiento del consumo mundial y el cambio climático entre los grandes retos del sector oleícola
La 123ª sesión del Consejo de Miembros del Consejo Oleícola Internacional (COI), celebrada los días 29 y 30 de junio en Lisboa, ha servido para analizar la evolución del mercado mundial del aceite de oliva y fijar las principales líneas de trabajo del organismo para los próximos meses, con especial atención al crecimiento del consumo internacional, la sostenibilidad y la adaptación del sector al cambio climático.
Durante el encuentro, en el que participaron representantes de los 48 países miembros del COI, además de observadores internacionales y organizaciones del sector, los asistentes coincidieron en señalar que la resiliencia frente al cambio climático, la volatilidad de los mercados, la sostenibilidad de la producción y la apertura de nuevos mercados figuran entre los principales desafíos de la actividad oleícola.
El director ejecutivo del COI, Jaime Lillo, señaló que el aceite de oliva “ya no es únicamente un producto mediterráneo”, una evolución que, a su juicio, exige reforzar la cooperación internacional y mantener estándares de calidad armonizados.
La reunión también sirvió para abordar la ampliación de la organización. Pakistán confirmó los avances de su proceso de adhesión, mientras que Siria expresó formalmente su intención de reincorporarse al COI. Brasil y Perú continuaron participando como observadores, en un contexto de crecimiento del consumo latinoamericano, especialmente en el mercado brasileño.
Tras estos resultados, los países miembros aprobaron avanzar hacia una segunda fase del proyecto para desarrollar un sistema de certificación de créditos voluntarios de carbono específico para el olivar, compatible con la normativa europea.
En el ámbito de la calidad, el COI actualizó su estudio sobre denominaciones de origen e indicaciones geográficas, destacando que actualmente existen 168 registros vinculados al aceite de oliva y la aceituna de mesa en Europa, mientras que las indicaciones protegidas fuera de la Unión Europea han aumentado un 1.060 % en los últimos quince años.





























