Desde niña, Brígida Jiménez está vinculada con el campo y el olivar
Una trayectoria marcada por el compromiso con la cultura del AOVE
Periodista especializada en la producción de aceite de oliva y logística · Interempresas Media
25/05/2026
Brígida Jiménez, directora del Ifapa de Cabra, agradece los aprendizajes de toda una vida dedicada al aceite de oliva y reivindica la autenticidad y la cultura del aceite frente a una visión centrada únicamente en la producción.
A finales de mayo, el sector aceitero se reunió en el hotel HO Jaén para homenajear a una de las figuras más representativas del olivar español: Brígida Jiménez, investigadora, catadora y enamorada del olivar desde su infancia.
Mari Paz Aguilera, técnica del Ifapa Venta del Llano, Soledad Román, gerente del Centro de Interpretación Olivar y Aceite y Beatriz Castilla, directora comercial de Iberoleum, organizaron el evento.
La dignidad silenciosa del sector aceitero
Jiménez destacó su compromiso con la labor profesional que desarrolla, desde una óptica de libertad, honestidad y pasión. La calidad es uno de los principios que defiende, junto con la verdad.
Destacó la transformación profesional que ha vivido el sector. De un producto que se comercializaba sin relato ni reconocimiento, ha pasado a ser admirado “por el mundo entero”.
Cuanto más profundizaba en sus conocimientos, más se dio cuenta de que el aceite de oliva tiene alma y paisaje. En consecuencia, no puede explicarse solo con datos. Detrás del aceite hay “familias enteras, campañas difíciles, incertidumbre, lluvia esperada y una enorme dignidad silenciosa”.
Reivindicó la defensa de la calidad y el orgullo del patrimonio andaluz, como es la cultura del aceite. Su éxito no se encuentra en multiplicar la producción, expresó Jiménez, sino que pasa por “conservar la autenticidad, el conocimiento y, en definitiva, el alma del aceite de oliva”.
Para finalizar, la organización le entregó un ramo de flores y un colgante de cerámica artesanal con una aceituna como motivo.


























