Un sistema portátil de cromatografía de gases permite detectar fraudes en aceite de oliva directamente sobre el terreno
El fraude alimentario ha aumentado en los últimos años debido a la elevada demanda, la presión sobre los precios y la complejidad de las cadenas de suministro. En el caso del aceite de oliva, uno de los alimentos más frecuentemente adulterados a nivel mundial, la detección de mezclas fraudulentas —como aceites elaborados a partir de semillas teñidas— suele requerir actualmente análisis especializados realizados por personal altamente cualificado. El nuevo sistema busca simplificar este proceso mediante la detección de compuestos orgánicos volátiles (VOCs), indicadores químicos que aportan información sobre la composición, el origen y la calidad del producto.
El proyecto, denominado PUMMEL y enmarcado en la iniciativa Fraunhofer PREPARE, reúne a los institutos Fraunhofer IPMS, IME e IVV, que combinan conocimientos en cromatografía de gases, desarrollo de sensores y análisis químico. El objetivo es desarrollar un dispositivo móvil, de tamaño similar al de una bolsa de hombro, capaz de realizar mediciones rápidas in situ. El sistema integra una columna de cromatografía grabada en un chip de silicio, un detector, módulos de preparación de muestras y electrónica de control y procesamiento de datos.
Las primeras pruebas realizadas con columnas de cromatografía convencionales han demostrado una separación fiable de los compuestos volátiles y una capacidad suficiente para evaluar la calidad de los alimentos. Los investigadores trabajan ahora en la miniaturización de las columnas para adaptarlas al formato portátil, manteniendo un nivel de precisión adecuado para aplicaciones de control de calidad.
Los investigadores presentarán los primeros resultados del proyecto entre el 24 y el 27 de marzo de 2026 en la feria Analytica, que se celebrará en Múnich.

















