Bluestar Alliance negocia la adquisición de KMD Brands, matriz de Rip Curl, Kathmandu y Oboz
KMD Brands, grupo neozelandés propietario de Rip Curl, Kathmandu y Oboz, ha firmado un acuerdo de exclusividad con Bluestar Alliance para que el grupo estadounidense pueda realizar una auditoría de confirmación y continuar las negociaciones sobre una posible adquisición de la totalidad de las acciones de la compañía.
La operación se encuentra todavía en una fase preliminar y no existe garantía de que las conversaciones concluyan con una oferta vinculante ni de que finalmente se materialice la transacción. El periodo de exclusividad está sujeto a una fecha límite del 23 de diciembre de 2026, aunque podría ampliarse si se cumplen determinadas condiciones.
KMD ya había comunicado el pasado 23 de septiembre que había recibido varias propuestas indicativas de terceros en el marco de su revisión estratégica. Tras analizar las diferentes opciones, el consejo de administración decidió continuar las conversaciones con un grupo limitado de posibles compradores. La compañía ha precisado que el acuerdo de exclusividad con Bluestar no constituye una recomendación de venta y que, por el momento, los accionistas no deben realizar ninguna actuación.
El interés de Bluestar Alliance por KMD se enmarca en una estrategia de ampliación de su cartera de marcas. En septiembre de 2026, VF Corporation anunció un acuerdo para vender Dickies al grupo estadounidense por 600 millones de dólares en efectivo. Su cartera incluye también marcas como Hurley, Palm Angels y Off-White, además de otras enseñas de moda, ropa deportiva y productos de consumo.
No es la primera propuesta de adquisición que recibe KMD Brands este año. En marzo de 2026, el grupo rechazó una oferta de Stokehouse Unlimited, compañía californiana de ropa y accesorios de surf fundada en 2014 por Paul Naude, antiguo director ejecutivo de Billabong USA. La propuesta contemplaba separar Rip Curl de KMD Brands para fusionarla posteriormente con Stokehouse.
Uno de los principales argumentos esgrimidos por KMD para rechazar aquella operación fue el valor estratégico de mantener sus tres marcas bajo una misma estructura empresarial. La compañía defendió entonces que la complementariedad entre Rip Curl, Kathmandu y Oboz, junto con su diversificación geográfica, comercial y estacional, contribuía a reducir el riesgo de la cartera.




