El bacalao fresco de Noruega gana peso y amplía sus oportunidades en el mercado español
El bacalao fresco de Noruega está ganando presencia en el mercado español y se perfila como una de las especies con mayor potencial de desarrollo dentro de la oferta de pescado fresco. Tras el posicionamiento alcanzado por el salmón noruego, el bacalao busca consolidar su presencia apoyándose en atributos como la calidad, la textura y la versatilidad gastronómica.
Según explica el Consejo de Productos del Mar de Noruega, el crecimiento del bacalao fresco responde a unas características organolépticas que permiten trabajar el producto tanto en elaboraciones tradicionales como en propuestas más innovadoras. Su sabor limpio y delicado y una textura firme amplían sus posibilidades de utilización y permiten introducirlo en diferentes conceptos gastronómicos.
El producto también está encontrando oportunidades en preparaciones en crudo, un ámbito en el que sus características estructurales resultan especialmente interesantes para elaboraciones como sushi, sashimi o tartares. Esta evolución amplía los usos habituales del bacalao y abre nuevas posibilidades para la restauración y otros operadores de la cadena de valor interesados en formatos y propuestas de mayor especialización.
El desarrollo del bacalao fresco se suma así a la trayectoria del salmón de Noruega, que mantiene una posición destacada en el mercado español. Ambas especies presentan perfiles diferentes y complementarios: mientras el salmón destaca por su contenido en ácidos grasos omega 3 y su amplio abanico de formatos y aplicaciones, el bacalao ofrece un pescado blanco magro y de textura firme con capacidad para adaptarse a múltiples elaboraciones.
“Septiembre es el mes de los nuevos propósitos y de la vuelta a las rutinas. Es también un buen momento para recuperar hábitos saludables, y el salmón o el bacalao de Noruega pueden ayudarnos”, explica Tore Holvik, director del Consejo de Productos del Mar de Noruega en España.
Desde el Consejo de Productos del Mar de Noruega destacan además que ambos productos proceden de las aguas frías y limpias de los fiordos noruegos y están asociados a estándares de calidad alimentaria y a una producción vinculada a criterios de sostenibilidad. Estos atributos forman parte del posicionamiento que el pescado noruego mantiene en el mercado español.
En el caso del bacalao, su capacidad para integrarse en recetas de corte tradicional y, al mismo tiempo, en propuestas de inspiración internacional permite ampliar los escenarios de comercialización y consumo del producto. Desde elaboraciones al horno o a la plancha hasta preparaciones en crudo, la especie ofrece un margen amplio para desarrollar nuevas propuestas alrededor del pescado fresco.
La evolución del bacalao noruego se produce, por tanto, en un contexto en el que la diversificación de la oferta y la búsqueda de nuevas aplicaciones gastronómicas están adquiriendo relevancia para el sector pesquero. Su combinación de calidad, características organolépticas y versatilidad posiciona al producto como una alternativa con recorrido para seguir ampliando su presencia en España.









